El partido griego PASOK dio su mayor pista de que piensa respaldar al Gobierno para lograr la aprobación en el Parlamento de los recortes demandados por los prestamistas extranjeros.

Atenas está enfrascada hace meses en negociaciones con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un paquete de recortes y medidas fiscales valorado en 13,500 millones de euros.

Un acuerdo final para asegurar la ayuda que salve al país de la bancarrota está en suspenso por la negativa del partido Izquierda Democrática, el socio más pequeño de la coalición de Gobierno, en respaldar algunos recortes salariales en el sector privado incluidos en el paquete.

Pero el socialista PASOK, el segundo mayor socio de la coalición, no será influido por la negativa de Izquierda Democrática, dijo un alto funcionario antes de que se tome una decisión formal en una reunión de legisladores del partido.

Hasta ahora, el partido es un fuerte crítico de las reformas laborales pero no ha dicho explícitamente si votará contra las medidas o no.

"Vamos a salvaguardar la estabilidad política y mantenernos firmes con nuestra estrategia de salir de la crisis sin ningún percance", agregó el funcionario, en la sugerencia más clara hasta el momento de que el PASOK apoyará el acuerdo que el primer ministro Antonis Samaras logró con los prestamistas.

Pero cualquier voto de Izquierda Democrática contra el paquete dañaría a la ya frágil coalición e incluso tentaría a otros legisladores a oponerse a las impopulares medidas.

Samaras necesita ganar una serie de votaciones para el 12 de noviembre, cuando los ministros de Finanzas de la zona euro se reunirán para aprobar el desembolso de más de 30,000 millones de euros que el país necesita para evitar la bancarrota el próximo mes.

Grecia pasa por su quinto año seguido de recesión. Se estima que la economía sufrirá una contracción de un quinto en el periodo 2008-2012 y no se prevé una recuperación antes del 2015.