El Parlamento griego empieza en la tarde de este lunes a debatir el nuevo plan de austeridad de cuya aprobación depende la entrega de nueva ayuda financiera por parte de la Eurozona y el Fondo Monetario Internacional (FMI) al país que se encuentra al borde de la bancarrota.

Este debate, que durará hasta el jueves, tendrá como telón de fondo una huelga general de 48 horas convocada por los sindicatos que se oponen al nuevo plan de austeridad, que perturbará el suministro eléctrico, los transportes, en particular el aéreo y el marítimo, y los servicios públicos.

La diputada socialista Elsa Panariti declaró este lunes a la AFP que "sin duda" el proyecto será votado gracias a la mayoría de cinco votos de que dispone el gobierno socialista.

"Pero el problema no es ése", dice la diputada, economista de profesión. "Debemos parar de pensar a corto plazo ya que nos hemos comprometido en un maratón en el que el problema es el euro, su falta de credibilidad que comienza a afectar también a Francia, Italia y Alemania", dijo.

En Alemania, tras las alarmistas declaraciones del fin de semana sobre las posibilidades de éxito del plan griego, el secretario de Estado de Finanzas Jorg Asmussen redujo la presión este lunes al asegurar que Berlín es favorable a adoptar el plan.

"Creemos que el 3 de julio se podrá decidir la ayuda a Grecia", dijo con motivo de una reunión del Eurogrupo.

No obstante, Asmussen dijo que hay que estar "preparado" en caso de que el Parlamento griego vote en contra. La Eurozona ha amenazado en ese caso con dejar a su suerte al país heleno, cuyas necesidades de financiación están cubiertas solo hasta mediados de julio.

El primer ministro Giorgos Papandreu, que trata de doblarle el brazo a los reticentes dentro de su grupo, "en principio" tenía previsto dirigirse al Parlamento en la noche de este lunes, indicaron sus servicios.

Un diputado socialista que se opone al proyecto de privatización de la empresa eléctrica estatal griega ha amenazado con no votar el proyecto, aunque una diputada del partido de oposición de derecha, Elsa Papadimitriu, dejó entrever el lunes en la prensa que lo apoyará.

No obstante, algunos economistas tienen pocas esperanzas en el nuevo plan de ayuda a Grecia. "Va a empeorar la situación", dice Yanis Varouthakis, profesor de economía en la Universidad de Atenas.

RDS