“No reconocer que hay corrupción sería un absurdo. Sería una ingenuidad pensar que, si ya llegamos, ya se acabó la corrupción”, declaró a El Economista Ricardo Peralta Saucedo, administrador general de Aduanas del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

En su oficina, dentro de las instalaciones del SAT, Peralta Saucedo refirió que a su llegada a las aduanas del país, en diciembre pasado, se encontró con un vacío en el uso de la tecnología, por lo cual para esta administración busca potenciar su uso, con lo que, confía, se elimine la corrupción.

Al inicio de la charla, rememoró que la historia de la corrupción y del contrabando son paralelas a la creación de las aduanas, por lo cual no es sorpresa que existan personas que no quieran pagar lo que les corresponde al realizar operaciones de comercio exterior.

“Es un fenómeno humano. La corrupción es una conducta delictiva, es inherente al ser humano. La gente que decide esto aquí ha hecho, ha tenido y ha encontrado un caldo de cultivo extraordinario, porque para que se dé todo ese tipo de circunstancias se requiere de una alianza, que es la impunidad. Cuando la corrupción y la impunidad se encuentran, obviamente se logran cometer otros delitos”, aseveró.

En este contexto, para Peralta Saucedo, abogado de profesión, un aliado importante para acabar la corrupción en las 49 aduanas del país es la tecnología.

Precisamente este vacío tecnológico es algo que se ha empezado a revertir desde que inició el sexenio.

Expuso que, por ejemplo, en Chichimequillas, Querétaro, existe el Centro de Procesamiento Electrónico de Datos, donde se monitorean las 49 aduanas del país, y se encontró que varias de las cámaras de seguridad estaban dirigidas hacia el piso, techo o paredes; además de que, a su llegada, sólo había 25 trabajadores, a pesar de tener capacidad para contratar a 600.

“Al día de hoy tenemos cerca de 300 personas contratadas y ya estamos haciendo trabajo de inteligencia, utilizando la tecnología. Poco a poco estamos quitando la discrecionalidad del hombre en todos los procesos, vamos a eliminar la corrupción, porque hoy todavía gran parte de los procesos es susceptible de la decisión de una persona; esa decisión obviamente queda sujeta a la posibilidad de una dádiva, de un favor o de una presión”, expuso.

Respecto a los actos de corrupción en aduanas, el administrador refirió que se ha procesado a 68 personas, de las cuales 18 eran funcionarios y ya no se encuentran trabajando dentro del SAT. Estos actos se cometieron, principalmente, en las aduanas de Tamaulipas, Chihuahua y Sonora.

El SAT sabe que la tecnología no se pagará sola, por lo que el administrador de Aduanas explicó que uno de los planes es que la Iniciativa Privada también invierta en el desarrollo de las aduanas del país, además de contar con dos fideicomisos de alrededor de 50,000 millones de pesos.

Despacho en conjunto

Peralta Saucedo dijo que el despacho conjunto es algo que buscan replicar en las 19 aduanas de la frontera para agilizar operaciones, ya que con esta modalidad tanto personal estadounidense como mexicano revisa las mercancías en las aduanas.

“Sólo se hace en 10 de 19 —Tijuana, Tecate, Mexicali, San Luis Río Colorado, Nogales, Agua Prieta, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo, Camargo y Colombia—, pero queremos instaurarlo en todos, nos ayudaría muchísimo a evitar la entrada ilegal de mercancías”, destacó.

Dijo que desean replicar lo que sucede en el puerto de Manzanillo, el cual opera 24 horas al día en exportaciones, vacío y copia simple, mientras que en importación se trabaja de 7 a 21 horas; se busca trabajar 24 horas en los demás puertos y aduanas para incrementar las operaciones, lo que a su vez ayudaría a la recaudación.

Lo anterior, reconoce, no es sencillo, ya que actualmente existen 10,000 trabajadores en las aduanas, los cuales no serían suficientes si se pretende hacer un mayor uso tecnológico y ampliar los horarios de atención.

“Para este proyecto se necesita más gente. Se necesita invertir, estamos en eso. Tenemos un enorme déficit de trabajadores. Para tener esa operación se necesitarían por lo menos 2,000 personas más”, aseguró.

Nueva ley aduanera

En la pasada Convención Bancaria, en Acapulco, Carlos Urzúa, secretario de Hacienda y Crédito Público, adelantó que se llevaría a cabo una reforma aduanera que tendría como objetivo eliminar la corrupción, en la cual se incluiría revisiones conjuntas de las mercancías por parte de las autoridades estadounidenses y las nacionales.

En este tenor, Peralta Saucedo adelantó que hay 1,568 propuestas para un anteproyecto de nueva ley aduanera, ya que si bien la actual —creada en 1999— se ha ido reformando, se necesitan más modificaciones.

“Nuestra ley aduanera ha sufrido innumerables reformas. Tiene procesos que no van de la mano del dinamismo del comercio exterior del mundo, con decirles que hay ciertos procesos de notificación que todavía se realizan a través del correo postal. De ese tamaño es el retraso. Necesitamos una nueva ley acorde al dinamismo de comercio exterior y a legislaciones homólogas en otras partes del mundo”, declaró.

Precisó que los ejes primordiales son la agilización, facilitación, capacitación y evaluación de los agentes aduanales, la transparencia en los nombramientos de los funcionarios públicos en las aduanas, la permanencia en los cargos y la homologación de procesos internacionales, además de disminuir las multas para los usuarios en las aduanas.

Respecto a la mercancía abandonada en aduanas, Peralta Saucedo informó que trabajan en un proyecto para que cierto porcentaje pueda ser donado al DIF. “El año pasado hubo la destrucción de 1,848 toneladas de ropa. La ley obliga su destrucción, pero en un país con 60 millones de pobres, eso es un insulto”.

Asimismo, destacó la importancia de la capacitación de los agentes aduanales, por lo cual proponen la creación de un instituto nacional de capacitación aduanera y de comercio exterior.

“El estado debería invertir en tener a los hombres más capacitados en esta materia. El tema de la capacitación es primordial, queremos tener un plantel en Nuevo Laredo, que sería el primordial porque es la aduana más importante”, acotó.

Convenio de Kyoto

Otro de los objetivos que tienen para las aduanas en este sexenio es la adhesión al Convenio de Kyoto Revisado, el cual busca facilitar el comercio internacional a través de la armonización y simplificación de los procedimientos y prácticas aduaneras.

“Ese convenio de Kyoto nos obliga a usar la tecnología, ser transparentes, agilizar y facilitar el comercio exterior y nos obliga a hablar el mismo idioma tecnológico que el resto del mundo. No estamos homologados con el comercio internacional en cuanto a los procesos que se deben seguir. Vamos muy avanzados, pero tendríamos que estar adheridos”, agregó.

Acotó que buscan utilizar más tecnología no intrusiva, con lo cual se agilizaría la entrada de mercancías y se podría identificar fácilmente el cargamento que sea ilegal. En este sentido, precisó que con los rayos X se podría revisar una carga pesada en tan sólo 4 minutos, mientras que en carga ligera el tiempo sería de 2 minutos y en una maleta de tan sólo 4 segundos.

“Esto incrementaría el comercio exterior y, por ende, la recaudación, la confiabilidad por parte de los extranjeros y de inversionistas para venir a nuestro país a hacer negocios”, expresó.

Objetivos de la 4T

  • Utilizar más la tecnología, como rayos X, para evitar la importación o exportación de mercancía ilegal
  • Adherirse al Convenio de Kyoto Revisado y lograr estar dentro de las 10 mejores aduanas a nivel mundial
  • Duplicar la recaudación que se genera en las aduanas del país a 2 billones de pesos
  • Lograr que la Iniciativa Privada invierta en las aduanas y sus mejoras
  • Implementar el despacho conjunto en las 19 aduanas que hay en frontera
  • Ampliar el horario de las aduanas y puertos para incrementar las operaciones
  • Agilizar y facilitar los procesos en las aduanas
  • Crear el instituto nacional de capacitación aduanera y de comercio exterior