El Paquete Económico para el 2020 prepara el terreno para que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador impulse, a mitad del sexenio, una reforma fiscal.

Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda y Crédito Público, explicó a la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados que la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación (LIF) se centra en combatir la evasión y defraudación fiscales, así como en incrementar la recaudación sin crear o subir impuestos.

“Tenemos que trabajar en expandir la base de contribuyentes, tratar de incrementar nuestra recaudación, porque eso nos va a dar margen fiscal para apoyar otras políticas públicas a través del presupuesto y potencializar aún más la convergencia de inversión pública y privada”, declaró en su primera intervención.

Recordó que México es de los países que menos recauda en comparación con su Producto Interno Bruto (PIB). De acuerdo con el funcionario, los ingresos tributarios representan 13.1% del PIB en México.

“Esta primera LIF del gobierno está enfocada en combatir evasión, reducir huecos en la ley que puedan facilitar la evasión y defraudación, y tomar acciones más específicas de administración tributaria antes de transitar hacia una potencial reforma fiscal, la cual debe ser muy discutida”, aseveró.

De acuerdo con estimaciones previas de la Secretaría de Hacienda, de ser aprobada la Miscelánea Fiscal que proponen para el 2020, se tendría una recaudación extra de 30,000 millones de pesos.

“Es una serie de acciones muy puntuales; no es una gran reforma. Estas acciones son en ciertos sectores donde hemos identificado que hay ineficiencia, o bien que estamos desalineados con la práctica internacional”, mencionó a medios al término de su participación.

La miscelánea contiene una serie de medidas enfocadas en aumentar la recaudación, como gravar la economía digital y actualizar la tasa del IEPS en tabacos y refrescos, así como ir por las ventas por catálogo, entre otras.

El subsecretario de Hacienda hizo hincapié en que el gobierno de López Obrador continuará con la estabilización de la deuda pública.

En este sentido, precisó que es importante que en el Paquete Económico se mande una señal de responsabilidad fiscal a los inversionistas y mercados.

“Es un mandato que nos ha dado el presidente. No quiere que la deuda se incremente como porcentaje del PIB (...) ¿Qué márgenes tenemos para aumentar la deuda? No muchos. Pensamos que incrementarla significa malas señales ante las calificadoras. Aunque instituciones internacionales sostienen que puede haber un umbral mayor, creemos que es más el costo-reputación”.

 

 

Impuestos ambientales

Por otro lado, Gabriel Yorio refirió que en el país falta tener un mayor cobro de impuestos ambientales.

“Uno de los grandes temas que deberíamos estar considerando es la forma en la que incorporamos los costos medioambientales y sociales en la evaluación. México es uno de los países que más ha avanzado en la formulación de políticas de medio ambiente, pero creo que tenemos que avanzar más para ponernos en línea con otros países”, precisó.

Sostuvo que definitivamente debe haber un componente de desarrollo ambiental a la hora de hacer política fiscal, como en el caso de implementar una reforma fiscal.

“Tenemos muy pocos impuestos relacionados con el carbono y creo que éste es uno de los criterios que deberían estar plasmados en una reforma fiscal”, aseveró.

Detalló que la política fiscal es una herramienta poderosa, la cual se puede explorar para añadir los llamados impuestos verdes.

Los impuestos ambientales son aquellos que buscan corregir una conducta que afecta el medio ambiente.

No hay terrorismo

Sobre las acusaciones de algunos organismos empresariales de que existe terrorismo fiscal, el funcionario rechazó esa afirmación.

“El presidente nos ordenó no subir o crear impuestos. Por eso la LIF no contempla eso, sólo lleva incrementos relacionados con la inflación (...) Otra medida para aumentar la recaudación es combatir la evasión fiscal (...) Esas medidas están orientadas a ello. Creemos que incluso pueden proteger a aquellos contribuyentes que cumplen, porque muchas veces no se dan cuenta de que son sujetos de una defraudación”, aseguró.

Indicó que un marco jurídico claro, que incremente la percepción de riesgo entre los causantes y disminuya los espacios para la evasión, va a permitir a las autoridades ser más eficientes.

Algunos integrantes de la Comisión de Hacienda y Crédito Público mostraron su preocupación ante las modificaciones propuestas en la Miscelánea Fiscal.

Antonio Ortega, diputado del PRD, externó su preocupación ante lo que consideró “facultades excesivas y discrecionales” que tendría el Servicio de Administración Tributaria de aprobarse todas las modificaciones.

En su opinión, ello provocará inseguridad jurídica y desaliento en la actividad productiva y las inversiones.

“Si bien se debe combatir a aquel que emite facturas falsas, no se debe hacer responsable al empresariado nacional de la existencia de ese fenómeno, ni pedirle que a cada factura que reciba investigue su legal procedencia, y menos castigarlo por no hacerlo. Esto es una arbitrariedad”, afirmó.