La asistencia directa en efectivo puede mejorar la seguridad financiera, elevar el consumo y agilizar la recuperación económica, dijo un grupo de economistas de Estados Unidos en una carta abierta publicada por el Proyecto de Seguridad Económica y la Justicia Colaborativa, quienes también llamaron a las autoridades a proveer un financiamiento clave hasta que el panorama sea más sólido.

Los estímulos en efectivo deben emitirse automáticamente, en función de ciertos indicadores económicos como la tasa de desempleo, hasta que haya suficiente evidencia de que la economía se está recuperando, dijo el grupo de expertos, en su mayoría de izquierda.

“La primera ronda de pagos por impacto económico fue un salvavidas que ayudó a algunos a sobrevivir durante algunas semanas”, escribieron los economistas.

“Incluso después de que las empresas comiencen a reabrir y los empleos a retomarse habrá importantes consecuencias económicas y la demanda continuará rezagada si las personas no tienen dinero para gastar”, mencionaron.

La carta fue firmada por 156 economistas, incluido Jason Furman, quien presidió el Consejo de Asesores Económicos durante el gobierno de Barack Obama; Claudia Sahm, ex economista de la Reserva Federal; Darrick Hamilton del Instituto Kirwan para el Estudio de Raza y Etnia en la Universidad Estatal de Ohio e Indivar Dutta-Gupta, codirector ejecutivo del Centro de Georgetown sobre Pobreza y Desigualdad.

Algunos de los firmantes están asesorando a la campaña demócrata de Joe Biden para la presidencia.

Los pagos de estímulos emitidos en abril en virtud de la Ley CARES de 2.3 billones de dólares ayudaron a elevar el gasto para los hogares de bajos ingresos más rápido que entre las familias de mayores ingresos, y gran parte del efectivo se destinó a lo esencial, según un análisis de Opportunity Insights de la Universidad de Harvard.

La ayuda de 600 dólares que el Congreso agregó a los beneficios semanales de desempleo expirará a fin de mes, dejando a los estadounidenses desempleados en riesgo de enfrentar un problema de efectivo mientras los trabajos aún son escasos.