En el primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, los recursos que se destinen al pago de intereses, comisiones y amortizaciones de la deuda serán mayores a lo que se ejerza en el gasto de capital, es decir, los recursos que se dirigen a inversión en infraestructura e inversión pública.

De acuerdo con el anexo estadístico del Primer Informe de Gobierno, al costo financiero de la deuda se destinarán 749,074.4 millones de pesos, mientras que al gasto de capital, que incluye la inversión física, se otorgarán 715,628.9 millones de pesos.

Es la primera vez desde el 2001 que se registra un mayor gasto en el servicio de la deuda que en la inversión. En dicho año, el gasto en intereses fue por 188,060.10 millones de pesos y en inversión fue de 159,020.3 millones de pesos.

Para el 2019, el gasto neto del sector público que se aprobó fue de 5.83 billones de pesos, de los cuales 13% lo absorberá el costo financiero de la deuda, y 12% el gasto de capital.

Analistas comentaron que el alto costo financiero de la deuda es una herencia de gobiernos pasados que incurrieron en endeudamiento y que hoy se tienen que pagar los intereses y amortizaciones del mismo.

“El costo financiero es un gasto ineludible y es una herencia histórica. En el sexenio pasado, la deuda creció mucho como porcentaje del PIB, de 38 a casi e 50% del PIB, y lo que ha buscado este gobierno es mantenerlo”, expuso Horacio Sobarzo, economista de El Colegio de México (Colmex).

Comentó que el problema del endeudamiento es que México no cuenta con la capacidad de ingresos suficientes para poder sostener una deuda alta.

En el Primer Informe se exponen los niveles de endeudamiento de otros países con respecto de su PIB. Por ejemplo, la deuda de Alemania representa 66% de su PIB; mientras que la de España es 113%, y la de Estados Unidos 110 por ciento. Se espera que la deuda de México al cierre de este año se ubique en 44.5% del PIB.

“Lo deseable es que ya no suba el nivel de deuda. Las condiciones del país no aguantarían que creciera la deuda. Países como Estados Unidos o España, cuya deuda supera 50% del PIB, tienen más estabilidad”, dijo el economista del Colmex.

Baja inversión genera menor crecimiento

Para este año, el costo financiero de la deuda crecerá 21.7% con respecto al 2018, mientras que el gasto de capital se reducirá 2.1% respecto del año anterior, según datos del Primer Informe.

“La falta de inversión es la que nos tiene en un crecimiento de 0% en este primer semestre del 2019. Si este gobierno quiere realmente lograr los objetivos de desarrollo económico, necesita invertir para que la economía crezca”, expuso Leticia Armenta, economista del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

Destacó que, si el gobierno impulsa la inversión pública, ello tiene un efecto directo en el sector privado para que también invierta. Sin embargo, indicó que lo que se ha visto en estos nueve meses de gobierno es que se han tomado acciones para que el sector privado participe menos, como en el caso del sector energético.

Armenta concluyó que, si bien el costo financiero de la deuda acota el margen de maniobra para el Paquete Económico 2020, no se debe sacrificar más el gasto de inversión.

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