En los últimos dos años, las aseguradoras y los fondos de aseguramiento que operan en el país, pagaron 20,000 millones de pesos en siniestros provocados por fenómenos naturales, informó Luis Álvarez Marcen, director de Daños de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

Las indemnizaciones pagadas estuvieron principalmente relacionadas a los estragos causados por las heladas y sequías que hubo en el país el año pasado, afirmó el directivo de la AMIS.

Informó que, actualmente, aquellos que participan en el sector asegurador diseñan un modelo para conocer con exactitud la pérdida máxima probable de los seguros emitidos para el campo.

CONTRA TERREMOTOS

Tenemos un modelo similar en terremoto y riesgos hidrometeorológicos, para el agropecuario ya existen algunos avances, pero nos enfocaremos en las aseguradoras privadas , destacó el Director de Daños de AMIS.

Actualmente, cuatro aseguradoras de las 99 que operan en el país ofertan productos para el campo, entre ellas, ProAgro, General de Seguros, Mapfre, Agroasemex, y además de las empresas existen 350 fondos de aseguramiento agropecuario que protegen sólo a sus socios.

El seguro para el agropecuario es bastante costoso, porque hay que ir al campo a hacer los estudios de los predios asegurados, lo que significa gastos, y no a todas las compañías les interesa estar en este nicho , destacó el directivo de AMIS.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), actualmente existen 21 millones de hectáreas cultivadas, de las cuales 15.7 tienen algún tipo de seguro.

Por ejemplo, 11.2 millones de hectáreas estarán bajo el esquema de siniestro catastrófico, contratado por Sagarpa, mientras que 4.5 millones serán protegidas a través de pólizas adquiridas por los propios productores.

Durante el 2011, la emisión de primas agropecuarias aumentó 42.6%, pasando de 532 millones de pesos a 759 millones de pesos, según datos de la AMIS.

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