La economía mexicana inició el 2018 con una expansión de 1.1% en el primer trimestre, de acuerdo con la estimación oportuna del Producto Interno Bruto (PIB), con datos desestacionalizados del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Este desempeño favoreció a una expansión anual de 2.4 por ciento. De confirmarse esta tasa de crecimiento en la cifra final, que será divulgada el 23 de mayo, se completaría un tercer trimestre consecutivo en aceleración, desde 1.5% que creció la economía entre julio y septiembre del año pasado.

Desde Nueva York, Andrés Abadía, economista internacional de Pantheon Macroeconomics, matizó el optimismo que podría levantar esta dinámica de la economía, al recordar la incertidumbre relativa que pesa por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y las elecciones del 1 de julio.

Desde su perspectiva, “con el candidato de izquierda —Andrés Manuel López Obrador— encabezando las encuestas, probablemente se limitará un rebote más fuerte de la actividad económica”.

Al revisar el detalle de la información del Inegi se observa que, por componentes, el segmento económico más dinámico resultó de nuevo el de actividades primarias, que registraron una expansión anual de 5.1 por ciento.

PROSELITISMO ACELERA SERVICIOS

El director para América Latina en Moody’s Analytics, Alfredo Coutiño, advirtió que el gasto electoral comenzó a estimular al sector servicios, esto en publicidad, transportes, comunicaciones y también manufacturas como matracas, cachuchas, camisetas, logotipos y material impreso, y es parte de lo que compensó el desempeño más suave de la economía.

Las cifras del Inegi muestran que el segundo componente más dinámico de la actividad económica en el primer trimestre fue el de actividades terciarias, que corresponden a los servicios.

Según los datos oportunos divulgados por el Instituto, este segmento, que incluye al comercio y actividades financieras, mostró una expansión anual de 3.1% que contrasta con 2.5% observado el cuarto trimestre previo también en su registro anual.

SE DETIENE CAÍDA EN INDUSTRIA

Al final, las actividades del sector secundario se mantuvieron como el segmento económico menos dinámico. Actividades que incluyen a la producción industrial.

En conjunto, en su comparativo anual, estas actividades quedaron sin crecimiento y detuvieron la caída. En el cuarto trimestre del año pasado se contrajeron 1.5% anual, la tercera trimestral consecutiva, explicada por la recesión persistente del sector minero.

Francisco Lelo de Larrea Padilla, subdirector de Investigación del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), consigna de hecho que el mal comportamiento industrial viene de la “caída dramática” en que se ha mantenido la minería desde el 2013, que a su vez se debe a la caída de la producción petrolera.

INCERTIDUMBRE AFECTARÁ

El economista para América Latina en Goldman Sachs, Alberto Ramos, coincidió con el especialista de Pantheon Macroeconomics en que la incertidumbre continuará teniendo un impacto negativo en la actividad. Esto porque los actores económicos nacionales se muestran más a la defensiva: las decisiones de inversión importantes pueden posponerse, reducirse o incluso cancelarse, detalla.

Goldman Sachs estima que la economía crecerá 2.1% este año, y que el próximo tendría elementos para lograr 3 por ciento.

Mientras, Pantheon Macroeconomics sostiene su pronóstico en 2.4% para el 2018 pero advierte que “los riesgos son a la baja”.

El Fondo Monetario Internacional, que acaba de revisar sus previsiones, considera  que la economía mexicana conseguirá un crecimiento de 2.3% en este año.