La amenaza sobre una eventual imposición de aranceles a productos mexicanos por parte de Estados Unidos sigue latente. Aún no hay elementos para anticipar si la economía se encamina a una recesión, o simplemente seguirá con una tenue desaceleración, estimó el jefe de Investigación Económica para América Latina en Barclays, Marco Oviedo.

“La actividad económica puede estar sujeta todavía a un entorno más complicado del que ahora tenemos”, comentó.

Pese al riesgo de que en otro momento del año se materialicen las tarifas para los productos de exportación, mantuvo sin cambio su expectativa de crecimiento en 1.2%, pronóstico que incorpora la debilidad de la economía, resultado del suave comportamiento de las manufacturas, la contracción del sector de la construcción y el estancamiento de las inversiones productivas de largo plazo.

En conferencia de prensa, explicó que este pronóstico no incorpora el impacto que tendría la imposición de aranceles a productos mexicanos. Sin embargo, estima que de cumplirse esta amenaza de Donald Trump, podría restarle a la economía 0.5 puntos del PIB en un solo trimestre.

En este escenario, no se está considerando los efectos de segundo orden que tendría la acción en la confianza de los inversionistas, ni en los consumidores.

Aclaró que si hubieran entrado en operación los aranceles desde este lunes, la estimación de Barclays habría cambiado a una tasa entre 0.5 y 0.7 por ciento.

De visita en México, comentó que la economía mexicana se encuentra bastante débil y que los mercados temían que se cumpliera la amenaza en este contexto.

Viene recorte para México

En conferencia de prensa, el analista de Barclays anticipó que la lenta actividad de la economía mexicana y la baja tasa del PIB que ha mantenido por varios años son factores importantes para la evaluación de las calificadoras Moody’s y Standard & Poor’s sobre la nota soberana de México.

Explicó que las economías de países pares, es decir, los que tienen la misma calificación de México, cuentan con mayores tasas de crecimiento y una tendencia menos riesgosa que la prevaleciente.

“Tuvimos una conversación con Moody’s hace unos meses y nos quedó claro que tienen una visión de más largo plazo (...) yo sí esperaría que venga el downgrade/recorte de calificación al confirmarse que el crecimiento económico de México se mantiene por debajo de sus pares, los países calificados en ‘A’, y que en cambio, su crecimiento es más cercano al de países con calificación ‘BBB’”, dijo.

De confirmarse su pronóstico, la calificación de México bajaría un escalón o dos, y quedaría aún así por arriba de la que tiene en Fitch y Standard & Poor’s.

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