En el conjunto de los países que integran la eurozona, el crecimiento económico se aceleró en el primer trimestre hasta 0.8% del Producto Interno Bruto (PIB), un dato que supera 0.6% esperado por los expertos más optimistas, así como el avance registrado por Estados Unidos (0.4 por ciento).

La cifra supone una fuerte progresión con respecto al avance de 0.3% experimentado en el último trimestre del 2010 y se debe sobre todo al ímpetu de Alemania, primera economía de la unión monetaria, cuyo PIB se disparó a 1.5 frente a 0.4% de los tres meses anteriores. La actividad de Francia también creció con contundencia, hasta 1.0 por ciento. En tanto, la griega avanzó 0.8%, la española 0.3% y la italiana 0.1%, según la oficina europea Eurostat.

El único país de la zona euro que registró una contracción de su actividad entre enero y marzo fue Portugal (-0.7%), que esta semana podría recibir el visto bueno de sus socios europeos para un paquete de ayuda que le permita enfrentar la crisis de su deuda soberana, como Grecia e Irlanda en el 2010.

La divulgación de los datos del primer trimestre refuerza las proyecciones de un crecimiento sostenido para la zona euro en el 2011, pese a los problemas que atraviesan sus gobiernos para sanear sus arcas públicas y la fragilidad de la recuperación económica, tras la última crisis financiera mundial.

La Comisión Europea previó un crecimiento de 1.6% en el 2011 y de 1.8% en el 2012, en línea con sus últimas proyecciones de marzo, pero advirtió que uno de los grandes caballos de batalla será la inflación.

Los precios al consumo se dispararán este año 2.6%, antes de retroceder a 1.8% debido, según Bruselas, al encarecimiento de las materias primas y la inestabilidad en África del Norte. El Banco Central Europeo busca una inflación para la zona inferior a 2 por ciento.