El crecimiento del Reino Unido perdió fuerza en julio, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) creció apenas 0.1%, una cifra menor que las de los meses precedentes resultado, principalmente, a una ola de contagios de coronavirus provocados por la variante Delta.

La expansión del PIB mensual de julio está nueve décimas por debajo de nivel registrado en junio, cuando la economía avanzó 1 por ciento. La economía de Reino Unido aún se encuentra 2.1% por debajo del nivel que alcanzado antes del impacto de la pandemia.

Los analistas preveían este estancamiento, pero el resultado de julio fue aún más negativo que lo esperado y ahora los expertos estiman que agosto “no será mucho mejor”, en palabras de Paul Dales, de Capital Economics.

“Con el aumento de los casos de Covid-19 y el aumento en la falta de productos y de mano de obra, la reactivación económica está en punto muerto”, dijo Dales.

El país registró un aumento de los contagios a principios de julio, muchos de ellos debidos a la Eurocopa de futbol. A mediados de julio, el gobierno del primer ministro Boris Johnson eliminó prácticamente la totalidad de restricciones en vigor como el uso de mascarilla, la distancia entre las personas o los aforos en las salas de espectáculos.

El aumento de casos llevó a millones de británicos a respetar un periodo de aislamiento durante el verano por haber dado positivo o estado en contacto directo con contagiados. Y todo ello alteró el funcionamiento de los transportes, la hostelería y el suministro de supermercados y de gasolineras.

El resultado del PIB de julio se debe sobre todo a un aumento de la producción de 1.2% que se vio afectado por un descenso de la construcción de 1.6%, tres décimas por debajo de lo registrado un mes antes y la cuarta contracción consecutiva, indicó la Oficina Nacional de Estadísticas de la región.