La economía mexicana se mantuvo paralizada durante el tercer trimestre del 2019, al registrar una contracción de 0.4% respecto del mismo periodo del 2018, con cifras desestacionalizadas, revela información oportuna del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Se trata de la primera contracción a tasa anual desde la crisis del 2009, destacaron analistas.

Al compararse con el trimestre anterior, en el periodo julio-septiembre la economía apenas avanzó 0.1, también con cifras desestacionalizadas.

El registro trimestral es ligeramente superior al estimado promedio del mercado, recogido por la agencia especializada Bloomberg, que era de 0.0, pero está en línea con el nivel previsto.

De confirmarse este desempeño en la cifra final del Producto Interno Bruto (PIB), que será divulgada el 25 de noviembre, se habrá completado 18 meses de estancamiento.

El subgobernador del Banco de México, Jonathan Heath, argumentó en su cuenta oficial de twitter, @JonathanHeath54, que “con el dato de 0.06% de crecimiento en el tercer trimestre que acaba de informar el Inegi, el crecimiento promedio trimestral de los últimos seis trimestres es 0.02%, o redondeado a un decimal es 0.0 por ciento”.

En el detalle de la información divulgada por el instituto, se observa que las actividades secundarias, correspondientes a la industria, registraron nuevamente una contracción de 0.1% en el periodo julio-septiembre frente al trimestre previo y de  1.8% en la medición anual.

Por su parte, las actividades terciarias, donde está incorporado el sector servicios, registraron un nulo crecimiento trimestre vs trimetre, lo mismo que a tasa anual; así pasa a la historia como el trimestre de peor desempeño desde el último trimestre del 2009, año de la Gran Recesión, cuando cayó 0.8 por ciento.

Repunte agropecuario

Según los datos, el sector primario correspondiente a la agricultura y ganadería avanzó 3.5 % en el trimestre, que permitió un sólido avance de 5.3% anual, y explica el comportamiento de los precios en la medición de inflación, afirma el director de Investigación Económica en el think lab veracruzano Saver, Luis Pérez Lezama.

“En el sentido económico-técnico, observamos que este comportamiento en el sector primario explica el aumento sustancial de la oferta y baja demanda en productos agropecuarios, por cuestión climática y más producción, que ha arrojado claramente la inflación”, argumentó.

México dejó de ser una economía rural desde hace más de tres décadas. Es un país de servicios y una economía industrializada manufacturera, en especial activa en el sector automotriz, dijo Pérez Lezama.

Ciclo económico con eu, desincronizado

La estimación oportuna del PIB trimestral coincidió con la divulgación del mismo indicador en Estados Unidos, que mostró un menor crecimiento respecto del trimestre previo.

Según la lectura preliminar del PIB de aquel país, divulgada por el Departamento de Comercio de Estados Unidos, la economía registró un crecimiento anualizado de 1.9% en el tercer trimestre de este año y de 2% en variación anual.

A diferencia de la economía mexicana, aquélla creció impulsada por el gasto del consumidor y del gobierno.

De acuerdo con el experto de Saver, el dato positivo de Estados Unidos y el anémico avance del PIB mexicano en el mismo periodo evidencian una desincronización de los ciclos. La primera en 25 años.

Confirma que no se trata de una desaceleración importada del exterior, pues mientras el principal socio comercial de México avanza aun desacelerando, arroja tasas que son muy superiores a 0.1% alcanzado por el PIB mexicano.

Según sus cuentas, en este año hay apenas 15 o 20% de conectividad con el motor económico de Estados Unidos.

Por su parte, el experto de Oxford Economics, estimó que el consumo aporta entre 50 y 60% del PIB mexicano y su desaceleración está claramente lastrando la economía mexicana.

Este diagnóstico de la desincronización de ciclos fue previsto por Bank of America Merrill Lynch (BofA-ML), desde julio, cuando el economista en jefe para México y Canadá, Carlos Capistrán, advirtió que la economía mexicana arrojaría un débil desempeño que no le permitiría crecer por arriba de 1 por ciento.

En ese momento, el banco de inversión tenía su pronóstico de crecimiento en 0.7% para todo el 2019 y veían al PIB en 1.2% para el año próximo.

En ese entonces, aseveraron que este año tendríamos el primer desacople de ciclos económicos respecto al de Estados Unidos, con origen en la economía doméstica.

El grupo BofA-ML tiene amplio prestigio en sus pronósticos. Merrill Lynch fue la primera correduría que anticipó acertadamente con su modelo económico la recesión de Estados Unidos tras la crisis del 2008.