El crecimiento económico en Estados Unidos fue un poco más fuerte a lo pensado inicialmente en el segundo trimestre, cuando anotó su mejor desempeño en casi cuatro años y puso a la economía en camino a alcanzar el objetivo de crecimiento anual del gobierno de 3 por ciento.

El Producto Interno Bruto (PIB) subió a una tasa anualizada de 4.2%, indicó el miércoles el Departamento de Comercio en su segunda estimación del crecimiento del PIB para el trimestre de abril a junio. Eso fue un poco más que el alza de 4.1% reportado en la estimación de julio y el ritmo más veloz desde el tercer trimestre del 2014.

Economistas consultados en un sondeo de Reuters proyectaban que el crecimiento del PIB en el segundo trimestre fuera revisado a la baja a un ritmo de 4.0 por ciento. La economía estadounidense creció a un ritmo de 2.2% en el periodo enero a marzo.

La leve revisión alcista al crecimiento en el trimestre pasado reflejó más gastos de las empresas en software a lo estimado previamente y menos importaciones de petróleo, lo que contrarrestó una revisión a la baja del gasto del consumidor.

En comparación con el segundo trimestre del 2017, la economía creció 2.9 en vez de 2.8% reportado previamente. La producción se expandió 3.2% en la primera mitad del 2018 en vez de 3.1% estimado el mes pasado.

El gobierno del presidente Donald Trump tiene una meta de crecimiento anual de 3%, que según los economistas es insostenible debido a limitaciones estructurales.

El robusto crecimiento en el segundo trimestre fue impulsado por factores únicos, como un paquete de recorte de impuestos de 1.5 billones de dólares, que reactivó el gasto del consumidor tras un primer trimestre deslucido, y una carga anticipada de exportaciones de soya a China para evitar aranceles comerciales recíprocos.

La política Estados Unidos Primero de la administración Trump, que ha llevado a una escalada de una guerra comercial entre Estados Unidos y China, además de tarifas recíprocas con México, Canadá y la Unión Europea, es un riesgo para la economía.

El dólar se mantuvo cerca de máximos de sesión frente a una cesta de monedas tras la publicación del dato, mientras que las acciones de Wall Street abrieron al alza y los precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a largo plazo avanzaban levemente.

El crecimiento del gasto del consumidor, que responde por más de dos tercios de la actividad económica en Estados Unidos, bajó a una tasa de 3.8% en el segundo trimestre en vez de 4.0% reportado previamente. En el primer trimestre, el gasto del consumidor subió a una tasa de 0.5 por ciento.