El Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos experimentó un crecimiento anualizado de 2.1% entre los meses de julio y septiembre, lo que representa un incremento de una décima con respecto al crecimiento del segundo trimestre, según la segunda estimación del dato publicada el miércoles por la Oficina de Análisis Económico del gobierno (BEA, por sus siglas en inglés).

En la primera estimación del PIB publicada el mes pasado, el crecimiento de la economía se estimaba en 1.9%, por lo que la BEA ha revisado al alza en 2 décimas su pronóstico.

De esta forma, en comparación con el tercer trimestre del año pasado, la economía del país norteamericano se desaceleró en ocho décimas.

El gasto de los consumidores se mantuvo como la variable que más aportó al PIB en el tercer trimestre durante esta segunda estimación, con un crecimiento de 2.9%, lo que equivale a 1.7 puntos menos que entre abril y junio. El consumo de bienes se expandió a un ritmo de 5.7%, mientras que los servicios crecieron 1.7% en el trimestre.

De su lado, el gasto y la inversión del gobierno, la segunda variable que aportó al crecimiento de la economía, se expandió 1.6% en el tercer trimestre, frente a 4.8% de los tres meses precedentes.

La balanza comercial de bienes y servicios lastró el crecimiento de la economía, después de que las importaciones crecieran 1.5%, frente a la expansión de 0.9% de las exportaciones.

La inversión doméstica privada registró su segunda contracción consecutiva, con un descenso de 0.1 por ciento. Pese a que se mantuvo en terreno negativo, el dato ha mostrado una mejora frente a la primera estimación del dato, cuando se pronosticó que había caído 1.5 por ciento.

El departamento estadounidense informó que los ingresos personales disponibles de los ciudadanos aumentaron 4.4%, cinco décimas más que entre abril y junio. Asimismo, la tasa de ahorro personal creció en una décima en el tercer trimestre, hasta situarse en 7.9 por ciento.

Ligera mejora de la economía de EU: Beige Book

La economía estadounicense se expandió a un ritmo “modesto”. Así lo ha recogido el Libro Beige de la Reserva Federal (Fed).

La institución monetaria que preside Jerome Powell apuntó una pequeña mejora del sector manufacturero, aunque las condiciones se mantienen débiles. La guerra comercial entre China y Estados Unidos ha dañado a las exportaciones y ha afectado a las decisiones de inversión de las empresas.

Las ventas de coches, el sector turístico y la vivienda también han dado señales de mejora. Además, las expectativas de ventas de cara a la campaña navideña “fueron optimistas”, según recogen las actas.

La actividad económica se ha visto dañada por la guerra de aranceles que mantiene Estados Unidos con China. Las negociaciones siguen sin concretarse en un acuerdo firmado por ambas partes, aunque el propio presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado que está cerca de concretarse.