La economía de Estados Unidos sufrió una caída de 0.1% de su Producto Interno Bruto (PIB) entre octubre y diciembre del año pasado, números que no se presentaban desde el 2009, cuando se anunció que la primera economía del mundo había dejado atrás la recesión, así lo informó el Departamento de Comercio.

Las cifras negativas presentan un fuerte contraste en comparación con el ritmo de crecimiento de 3.1% en el trimestre de julio a septiembre del 2012.

Según el Departamento de Comercio, la baja ocurrió debido a que las empresas recortaron el abastecimiento de existencias, lo que se combinó con una fuerte disminución del gasto público y el impacto negativo que tuvo la llegada del huracán Sandy a la nación de América del Norte.

La caída, ciertamente, no fue lo que el mercado esperaba. Hubo un crecimiento de inventarios menor que lo esperado, las exportaciones fueron un lastre para eso y hubo una fuerte caída de las compras del gobierno , dijo Terry Sheehan, analista económico de Stone & McCarthy Research Associates en Princeton.

Pero el hecho de que la economía se haya contraído, combinado con una baja significativa en la confianza del consumidor, podría alentar temores sobre la estabilidad económica en el 2013.

NO TODO ES MALO

Al observar con cuidado los componentes internos, el panorama parece un poco más benigno. Por ejemplo, se registró un aumento real de 6.8% en el ingreso disponible, esto implica que tanto el consumo personal como el ahorro de las familias y las empresas aumentaron, algo realmente sólido, particularmente para reforzar la confianza de los consumidores. Además, la inversión fija no residencial subió 8.4%, en tanto que la inversión residencial lo hizo en 15.3 por ciento. Otra lectura de esto es que la gente está consumiendo y ahorrando más, las empresas están también invirtiendo y se añaden casas al stock de vivienda. Esto es todo bueno.

En la parte negativa, como era de esperarse, la menor demanda externa por la prolongación de la recesión económica en Europa se tradujo en una disminución en las exportaciones, afectó también aunque en menor medida el menor gasto en el consumo de los gobiernos estatales.

Pero lo que realmente golpeó a la economía estadounidense fue la reducción de 22.2% en los gastos de defensa, el mayor recorte en 40 años, cuando en el tercer trimestre de 1972 registró una baja de 25.4%, de acuerdo con cifras del Departamento de Comercio de Estados Unidos.

Inesperado

PUDO SER PEOR LA CAÍDA POR INCERTIDUMBRE: ANALISTAS

La contracción de la economía estadounidense registrada en el cuarto trimestre del año pasado ha dividido las previsiones de analistas globales y nacionales. El consenso es el inesperado y sorprendente resultado.

Expertos del Deutsche Bank y Moody’s Analytics concuerdan en que el dato del PIB fue menos malo de lo que pudo haber sido, al tomar en cuenta el contexto de incertidumbre asociada al proceso electoral y a la discusión legislativa para desarticular el abismo fiscal.

Analistas de Monex y Banamex coinciden en que el efecto negativo por eventos ajenos a los fundamentos de la economía fue temporal, debido al impacto del huracán Sandy en los inventarios y el gasto en defensa.

De acuerdo con el economista senior de Moody’s Analytics, Ryan Sweet, el hecho de que el PIB se ubicara debajo de 1% es bastante respetable, tomando en cuenta los vientos en contra y los retos que enfrentó la economía en los últimos tres meses del año .

En tanto, el economista en jefe del Deutsche Bank Securities en Nueva York, Joseph LaVorgna, precisó: La demanda plana habla de la resistencia de la economía. Considerando la incertidumbre del último trimestre por las elecciones y el abismo fiscal, me parece que no es tan mal resultado .

FORTALEZA DEL PIB, DUDA

De acuerdo con el director del Centro de Investigación en Economías y Negocios del Tec de Monterrey, José Luis de la Cruz, la información del PIB de EU es un mal resultado para quienes creían que la desaceleración de aquella economía había terminado.

Por primera vez en poco más de tres años, se volvió a presentar una nueva caída, de 0.1 por ciento. La verdadera relevancia de la cifra no radica en su valor, sino en las causas que han provocado esta marcada desaceleración , precisó.

En su opinión, la tendencia de crecimiento se ha roto y hoy la economía estadounidense presenta un nuevo factor de incertidumbre.

__

Haz clic en la imagen para ampliarla

(Con información de Yolanda Morales)