El PIB de Brasil cobró impulso en el tercer trimestre, con un crecimiento de 0.6% respecto al trimestre anterior, cuando había registrado un alza de 0.5% (dato revisado), informó este martes el instituto oficial de estadísticas IBGE.

Los datos del tercer trimestre, una buena noticia para el presidente Jair Bolsonaro y su ministro de Economía, Paulo Guedes, superan la estimación promedio de un crecimiento de 0.4%, establecida por una consulta a 35 instituciones del diario económico Valor Económico.

Respecto al tercer trimestre de 2018, el incremento del Producto Interno Bruto (PIB) de la mayor economía latinoamericana registró un avance de 1.2 por ciento.

El IBGE revisó además al alza los datos del primer trimestre, cuando la economía brasileña tuvo un crecimiento nulo, frente a una contracción de 0.2% anunciada inicialmente.

El instituto también volvió sobre las cifras estimadas para el conjunto de 2018, y arrojó una expansión de 1.3%, con 0.2 puntos porcentuales más que el 1.1% informado antes.

En el tercer trimestre hubo una expansión en todos los frentes, exceptuando el de las compras gubernamentales (-0.4% respecto al trimestre anterior), en un país sometido a un severo plan de ajustes fiscales.

El sector agropecuario creció 1.3%, la industria 0.8% y los servicios 0.4 por ciento.

Por el lado de la demanda, el consumo de los hogares creció 0.8%, en una coyuntura de recortes de las tasas de interés y de liberación de fondos destinados a situaciones de emergencia.

En tanto, la inversión en capital fijo tuvo un aumento trimestral de 2%, alentada según los analistas por un repunte de las importaciones.

Las previsiones del gobierno y de los inversores para 2019 se sitúan en torno a un crecimiento de 1%, en línea con el 1.1% de 2017 y el 1.3% de 2018.

Esa tasa es extremadamente débil para reducir el desempleo que afecta a 12.4 millones de personas, pero los analistas prevén un fortalecimiento de la tendencia a partir del cuarto trimestre y un crecimiento de 2.20% en 2020.