La Casa Blanca intentó rescatar las estancadas negociaciones para evitar una crisis fiscal después de que un plan republicano fracasara en el Congreso, pero hubo pocos avances debido a que los legisladores y el presidente Barack Obama salieron de Washington por Navidad.

Obama sugirió lograr un acuerdo en el corto plazo sobre impuestos y extender el seguro de desempleo para evitar los peores efectos del precipicio fiscal sobre los estadounidenses comunes a comienzos del próximo año.

El Presidente agregó que quería firmar la ley que extiende los beneficios tributarios de la era de Bush para 98% de los estadounidenses en los próximos días.

Los esfuerzos por evitar el inminente precipicio fiscal se descarrilaron el jueves cuando el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, no logró convencer a sus correligionarios republicanos para que aceptaran un alza de impuesto para una minoría de los más ricos como parte de un posible acuerdo con Obama.

Si no hay acuerdo, subirán los impuestos para todos los contribuyentes y comenzarán a aplicarse cientos de miles de millones de dólares en recortes de gastos gubernamentales en forma automática el próximo mes, lo que podría sumir a la economía estadounidense en una recesión.

Obama habló con Boehner en la Casa Blanca y con el demócrata de mayor rango en el Congreso, el líder de mayoría del Senado, Harry Reid.

El legislador independiente Lieberman comentó que caer en el precipicio fiscal sería la consecuencia más descomunal de la irresponsabilidad legislativa en largo tiempo, quizá de toda la historia estadounidense .

DURA DERROTA PARA BOEHNER

La derrota de Boehner en la Cámara Baja fue peor de lo pensado en un comienzo. Un legislador republicano clave dijo que Boehner debió descartar una votación cuando se dio cuenta de que entre 40 y 50 de los 241 republicanos en la Cámara de Representantes no apoyarían su proyecto.