El presidente estadounidense, Barack Obama, pidió en una carta publicada este viernes a sus socios del G20 que retomen los objetivos originales de ese organismo formado por países desarrollados y emergentes, vuelvan a equilibrar el crecimiento mundial y reformen el sistema financiero.

"En Toronto nos volveremos a encontrar en un momento de nuevos desafíos para la economía mundial. Debemos actuar unidos para fortalecer la recuperación", escribe Obama en esa carta a los jefes de Estado y de gobierno, fechada el miércoles.

Los dirigentes del G20 se reunirán el 26 y 27 de junio durante una cumbre en Toronto (Canadá).

El presidente estadounidense les transmitió tres temas de preocupación: "las considerables debilidades" de la demanda de algunas economías del G20, el estado de las finanzas públicas y la reforma del sistema financiero.

"Una recuperación mundial sólida y duradera debe ser construida sobre una demanda equilibrada a nivel mundial", subraya Obama en la misiva.

Este objetivo era parte esencial del mensaje del G20 durante la cumbre precedente, que tuvo lugar en setiembre en Pittsburgh, Estados Unidos. Algunos miembros del organismo, en primer lugar Estados Unidos, debían aumentar su ahorro para endeudarse menos en el exterior. Otros, como China, debían estimular a sus hogares a consumir más, para ser menos dependiente de las exportaciones. Finalmente, otros como Europa, debían reformar sus economías para aumentar su potencial de crecimiento.

Estas recomendaciones no tuvieran consecuencias, constata Obama. "Estoy preocupado por la debilidad de la demanda del sector privado y la aún fuerte dependencia de las exportaciones en algunos países, que ya tienen fuertes excedentes externos", explica.

"También quiero destacar que las tasas de cambio determinadas por el mercado son esenciales para la vitalidad de la economía mundial", agrega, en referencia a China, cuya moneda Washington estima que mantiene un valor artificialmente bajo.

Sobre la deuda pública, Obama señaló el ejercicio ambiguo al que se ven obligados los gobiernos. "Necesitamos comprometernos en favor de ajustes presupuestales que estabilicen a mediano plazo el ratio de las deudas respecto del PIB en niveles adecuados", escribe en el mensaje.

Pero, añade, "debemos se flexibles para ajustar el ritmo de la consolidación y aprender de los errores cometidos en el pasado, cuando las medidas de estímulo fueron retiradas demasiado pronto".

Los planes de rigor anunciados en Europa suscitaron críticas en Estados Unidos. Algunos economistas temen que deprima la demanda y atente contra el crecimiento económico mundial.

Finalmente, el presidente estadounidense detalló ampliamente lo que espera de una reforma del sistema financiero: para apoyar la recuperación y fortalecer la capacidad de nuestros sistemas financieros de otorgar el crédito necesario (a las empresas), "debemos mantener nuestra determinación de reformar las finanzas", afirma.

Esa reforma debería, según él, instaurar un "marco común" que permita entre otras cosas "vigilar mejor los mercados de derivados", "traer más transparencia" y "reducir la manipulación de los mercados" así como crear "reglas" que obliguen al sector financiero a asumir cualquier carga que él origine, agregó.

RDS