La meta del superávit primario que se contempla para el cierre de este año de 1% del Producto Interno Bruto (PIB) podría no cumplirse, ante el nulo crecimiento de la economía mexicana, la cual ha impactado directamente en los ingresos del sector público, coincidieron expertos.

“Los superávits primarios llegaron para quedarse, pero ante la situación económica es posible que dichos superávits sean menores a lo esperado”, expuso Héctor Villarreal, director general del Centro de Investigación Económica (CIEP).

Consideró que, si bien en el periodo enero-octubre, el balance primario registró un superávit de 299,198.8 millones de pesos, para el cierre del año dicho superávit podría ser menor, debido a un mayor ejercicio del gasto y a que se contempla utilizar recursos del Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios (FEIP).

“Sí vamos a terminar el año con un superávit primario, pero será menor de lo que se esperaba. Se debe considerar el efecto de utilizar los recursos del FEIP y de que al cierre del año, siempre se registran mayores gastos. Yo creo que vamos a cerrar con un superávit entre 0.6 y 0.7% del PIB”.

El superávit primario permite conocer los ingresos menos los gastos del sector público sin considerar el pago de intereses de la deuda; ello permite ver qué tan equilibradas se encuentran las finanzas públicas del país.

Para este año, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) contempla cerrar el 2019 con un superávit primario de 1% del PIB, y para el 2020 esperan que se ubique en 0.70% del producto.

Superávit, a costa de inversión

Desde el 2017, ante el elevado endeudamiento que registró el gobierno de Enrique Peña Nieto, se estableció la meta de registrar superávits primarios, lo cual no se obtenía desde el 2008. Ello con la idea de enviar un mensaje de estabilidad a los mercados.

Sin embargo, esta meta no se ha caracterizado por un buen manejo o control de las finanzas públicas, sino por retener el gasto público, especialmente el de la inversión pública, comentó José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico.

“Lo que normalmente se termina sacrificando para lograr superávits primarios es el gasto en inversión pública; es decir, el control de las finanzas públicas no se logra a través de incrementos en los ingresos vía crecimiento económico, sino que se logra limitando la capacidad de inversión y de gasto del gobierno”.

De acuerdo con datos de la SHCP, en los primeros 10 meses del 2019, la inversión física se redujo en 13.5%, en términos reales y respecto del mismo periodo del 2019. Es la cantidad más baja que se haya registrado desde el 2008 en un periodo similar, pese a estas reducciones la meta de superávit se ve difícil de lograr ante la debilidad de la economía que deriva en menores ingresos presupuestarios.

El director del IDIC indicó que, para el 2020, el escenario será más complicado para mantener superávits primarios, pues no se espera que la economía presente un avance significativo y que ello influya en mayores ingresos.

Raymundo Tenorio, economista del Tecnológico de Monterrey, agregó que el superávit primario se explica principalmente por el subejercicio acumulado de más de 155,000 millones de pesos.

“Si bien un superávit primario te puede decir que hay orden en las finanzas públicas, al hacer un close up, se observa que la inversión no está siendo impulsada, por lo que no habrá un bienestar para la sociedad por la ineficiencia de los servicios públicos en salud, educación y seguridad”.

Reforma fiscal, un respiro

Para el director del CIEP uno de los aspectos que puede ayudar al gobierno a mantener sus metas de superávit primarios es que se adelante la reforma fiscal para que entre en vigor en el 2021 y no en el 2022.

“Si los ingresos del gobierno no se recuperan en los primeros meses del 2020, probablemente la reforma fiscal llegue en el 2020 con el Paquete Económico del 2021, es decir, que la adelanten un año, lo cual sería un alivio”.

A su parecer, el presidente se resiste a esta reforma fiscal porque no quiere manchar su imagen para las elecciones estatales en el 2021. “Pero será una reforma inevitable si los ingresos no se recuperan”.

¿Qué es un superávit primario?

Es la diferencia que hay entre los ingresos totales menos los gastos totales del gobierno, excluyendo el pago de intereses de la deuda. Es decir, antes de pagar intereses, lo que se esperaría es que haya un saldo positivo precisamente para tener de dónde pagar los intereses sin incrementar el endeudamiento.

¿A costa de qué se logra un superávit primario?

En enero-octubre la inversión física se redujo 13.5%, en términos reales y respecto del mismo periodo del 2018.

En enero-octubre, el gobierno acumuló un subejercicio de 155,348.4 mdp.

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