Los precios al consumo en Japón, salvo los de productos perecederos, aumentaron 2.7% en noviembre respecto al año anterior, lo que representa una nueva desaceleración de la economía después del 2.9% de octubre, anunció este viernes el ministerio de Asuntos Interiores.

Si no se tiene en cuenta el impacto del alza a principios de abril del impuesto al consumo, que aumenta la inflación en unos dos puntos, la progresión es de 0.7% según el método de cálculo propuesto por el Banco de Japón (BoJ), es decir, lejos aún de su objetivo del 2 por ciento.

erp