La calificadora Moody’s podría recortar la calificación soberana de México, entre junio y septiembre del año entrante, al confirmarse que la capacidad de crecimiento económico del país se ha reducido de forma consistente, por debajo de 2.6%, la tendencia que tuvo el PIB por años.

“El crecimiento económico de México, para el mediano plazo, es determinante  para la calificación soberana (...) Nuestra notas suelen operar en un lapso de 12 a 18 meses, y el cambio a Negativa en la perspectiva de la calificación soberana de México se dio en junio (...) Nos daremos el tiempo suficiente para identificar si este bajo crecimiento, de 0.5% para el 2019 y 1.5% para el 2020, se convierte en una tendencia de mediano plazo”, advirtió la analista principal para el país en la agencia, Ariane Ortiz Bollin.

En su presentación como analista soberana para México, en el seminario anual de Moody’s, Inside Latam, sostuvo que la nota en la agencia podría ser recortada también “si persiste el debilitamiento institucional en el sector económico”.

La calificación de México en Moody’s es “A3/perspectiva Negativa”, el nivel más alto que tiene el soberano en la escala de las calificadoras.

La analista destacó que el cambio de gobierno en el país, a partir del triunfo de Andrés Manuel López Obrador, ha propiciado una curva de aprendizaje mucho mas pronunciada de lo que suele verse en el primer año de gobierno.

Limitada experiencia vs choques, otro riesgo

Ortiz destacó que el subejercicio de gasto y los recortes de personal que en muchos casos contaba con la experiencia para reaccionar de forma más oportuna a choques podrían ser también otro disparador para un recorte de la nota soberana.

“La capacidad de respuesta a choques está a prueba y no tenemos la certeza de que será oportuna, efectiva y con la celeridad que requiere, esto por la falta de experiencia o por los recortes de burócratas que, sin duda, han tenido claro impacto negativo en la capacidad de gestión del gobierno”, consignó.

Ante inversionistas y emisores, la analista soberana destacó que la perspectiva Negativa de la nota, que suele indicar una de tres posibilidades de un recorte, es por ahora “más propensa a un recorte”, acción que también podría ser detonada, “si se presenta un aumento de la deuda pública, ligado a transferencias del gobierno hacia Pemex”.

“Los emisores soberanos con calificación ‘A’ como la de México suelen tener cierta debilidad institucional, en el respeto al Estado de Derecho, por ejemplo. Pero un factor que distinguía a México entre sus pares (los países con la misma calificación), era su conducción de la política económica a cargo de la Secretaría de Hacienda y del Banco de México, que era predecible, transparente, y sin reversa. Ahora, también esta conducción se ha debilitado claramente”, sostuvo.

Consideró que la confianza de los inversionistas en México y las perspectivas de crecimiento están siendo afectadas por “cierta falta de racionalidad económica” de decisiones del gobierno, en especial para Pemex.

Presupuesto 2020, otro paso

Luego, en conferencia de prensa, la analista destacó que se mantendrán vigilantes de los Criterios Generales de Política Económica 2020, que presentará el gobierno federal el próximo domingo al Congreso.

Estarán particularmente atentos a la expectativa de crecimiento que propondrán para el Paquete Económico y el precio del petróleo, sobre todo, para confirmar que están incorporando la incertidumbre externa y el deterioro de las condiciones internas que han llevado a los inversionistas a recortar sus expectativas para el país.

Expresó que su preocupación sobre las finanzas públicas de México tiene que ver con los requerimientos de inyección de capital que podría requerir Pemex, que seguro serán superiores a lo estimado por el mismo gobierno.

Destacó que ante un menor crecimiento es previsible una menor recaudación de impuestos que podría presionar de nuevo al gobierno.

Calificación de Pemex, atada al soberano

Pemex se encuentra, según la escala de Moody’s, en “Baa3”, desde el 2016. Esta nota es equivalente al “BBB-” al que fue degradada por Fitch, apenas en mayo. Es decir, las emisiones de Pemex se encuentran a un paso de caer en calificación especulativa, de los llamados bonos basura, desde el año 2016. Sin embargo, en junio, Moody’s la colocó en perspectiva Negativa.

La segunda sesión del seminario estuvo a cargo del nuevo analista para la paraestatal en Moody’s, Peter Speer, quien destacó que un recorte de calificación de Pemex será inmediato, si la agencia rebaja la nota soberana.

El plan del gobierno de ser él quien gestione a la petrolera liga su destino a la salud de las finanzas públicas, aseveró.

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