Las calificadoras vendemos opiniones de calidad crediticia, un informe y no somos adivinos , acota Alberto Ramos, director general de HR Ratings, la calificadora mexicana que nació hace tres años y busca competir con las internacionales.

En defensa de sus competidores destaca que es complejo describir quién es el culpable de la crisis en Estados Unidos y sus consecuencias en el resto del mundo.

Antes había una confianza ciega en las calificadoras, los inversionistas no cuestionaban sus opiniones y había una legislación laxa; ahora las cosas cambiaron, agrega.

Asevera que en México la legislación es estricta y mucho más avanzada que en Estados Unidos y que los problemas internacionales le abrieron una ventana de oportunidad en el negocio.

Ahora los inversionistas y emisores buscan otra opinión, cuestionan, preguntan y se quejan. Antes ni leían los papeles que se generaban , comenta en entrevista.

El inversionistas mexicano, detalla, es más desconfiado, hoy se busca colocar un papel y las sociedades de inversión y las administradoras de fondos cuestionan lo ofrecido.

El inversionista ya asumió su responsabilidad, antes no revisaban las calificaciones, no sabían qué estaban comprando , explica.

En el entorno internacional se propone que los tomadores de papel paguen por las calificaciones y no los emisores. Asevera que el mercado de calificadoras cambió y que las áreas de análisis están físicamente separadas de la gente de cobranza, para que no exista conflicto de intereses.

[email protected]