Franckfort.- El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, negó que la zona euro padezca un episodio de deflación, pese a una baja inflación que puede ser preocupante a largo plazo.

"No hay deflación en la zona euro", declaró Draghi en su conferencia de prensa sobre política monetaria. Pero "el hecho de tener una inflación baja durante un periodo prolongado constituye por sí mismo un riesgo" que requiere un "estrecho control", añadió.

El jefe del BCE, que mantuvo su principal tasa sin cambios (0.25%), dijo que "una inflación baja prolongada es un riesgo para la recuperación, para el nivel de deuda (pública) en términos reales. Sí, estamos en alerta sobre estos riesgos y preparados para actuar", sostuvo. La inflación en la zona euro se elevó al 0,7% en enero.

El BCE dará a conocer sus previsiones de crecimiento e inflación para 2014 y 2015 en marzo, aunque también para 2016, un hecho sin precedentes ya que hasta ahora se limitaba a dos años. Quizá entonces sea el momento propicio para adoptar nuevas medidas, estima Jonathan Loynes, economista jefe para Europa de Capital Economics.

Para Carsten Brzeski, de ING, si la previsión de inflación para 2016 es inferior al 1.3% previsto para 2015, "la puerta estará claramente abierta para una nueva acción".

ESPERANZA DE GANAR AL TEMOR

Draghi considera que el BCE ha hecho su trabajo bajando los tipos de interés en un cuarto de punto en noviembre y necesita tiempo para analizar los efectos de esta medida en los mercados y la economía.

El banquero central no ha anunciado ninguna de las medidas que esperaban los mercados para fomentar el crédito a las empresas y particulares para apuntalar las inversiones y el crecimiento, como un nuevo préstamo a largo plazo a los bancos o las compras de activos bancarios apalancados a los préstamos. Pero todos los instrumentos autorizados por los tratados "son elegibles", recordó.

Todas estas medidas están en estudio, aunque dijo que es necesario esperar debido a la "complejidad" de la situación y la necesidad de más información.

Este inmovilismo está sin duda ligado a los indicadores publicados en enero que muestran que "el crecimiento de la zona euro mejora progresivamente", dice Howard Archer, economista jefe para Europa de IHS.

Carsten Brzeski destaca que en el discurso de introducción que dio en la conferencia de prensa, Draghi "se refirió por primera vez en mucho tiempo a la recuperación antes que a la inflación".

"Para nosotros es la mejor de las explicaciones de la inacción del BCE hoy. Al menos hoy, la esperanza de crecimiento ha vencido al miedo a la deflación", justificó.

Una conclusión a la que llegaron también los mercados. La principales bolsas europeas cerraron con importantes subidas.

Draghi también se mostró más bien optimista por el crédito. Según él, lo que impide a los bancos prestar actualmente es la perspectiva del examen al que serán sometidos en el marco de la creación de la unión bancaria.

Está claro que "el nivel de crédito es inferior a lo que sería si no fuera por el AQR", acrónimo para designar este examen exhaustivo, que realiza el BCE este año. Pero a medio plazo, el proceso "será positivo para el crédito ya que va a aumentar la confianza en el sistema bancario", agregó.

En cuanto a la tormenta que atraviesan los países emergentes, la zona euro ha mostrado una "buena resistencia" por el momento, sostuvo.

apr