Theresa May, primera ministra del Reino Unido, tiene claro que la decisión de los ciudadanos tras el referéndum de junio es que Brexit significa Brexit . La líder conservadora se alineó con las tesis de los ministros más rupturistas, defensores de acabar con todos los lazos con la Unión Europea (UE), en la reunión extraordinaria que mantuvo con su gabinete de Gobierno en Chequers, la residencia rural oficial del gobierno británico.

No habrá un segundo referéndum y no habrá intentos de permanecer en la UE por la puerta de atrás , declaró la jefa de gobierno al arrancar el cónclave ministerial.

May indicó a sus ministros en el discurso inicial del encuentro que tenemos que dejar muy claro que Brexit significa Brexit y que el Ejecutivo hará que el proceso de salida de la UE de Gran Bretaña sea un éxito .

Tenemos la oportunidad de forjar un nuevo y positivo papel del Reino Unido en el mundo , afirmó la jefa del ejecutivo británico.

El cónclave de la primera ministra con los miembros de su gobierno acabó con dos consignas claras de entre toda la tormenta de ideas. La primera es que el Reino Unido priorizará el control de sus fronteras sobre el acceso al mercado único europeo en las negociaciones con Bruselas para desconectarse de la UE.

Varios ministros dejaron claro que vamos a dejar la UE pero no Europa. El modelo que estamos buscando es único para el Reino Unido. Esto debe significar controles sobre el número de personas de Europa que vienen a Gran Bretaña; es también un resultado positivo para aquellos que desean intercambiar bienes y servicios , informó en un comunicado posterior al encuentro la oficina de la primera ministra.

La segunda idea con la que salió del cónclave el gabinete ministerial es que no hay necesidad de someter el Brexit a votación en el Parlamento. Hubo un fuerte énfasis por seguir adelante con la invocación del artículo 50 para una salida exitosa de Gran Bretaña de la Unión Europea sin necesidad de una votación parlamentaria , agregó Downing Street.

La fecha para iniciar el proceso de salida de la UE sigue sin estar clara. Aunque el calendario estuvo en la agenda de la reunión, el equipo de ministros se limitó a indicar en el comunicado que es decisión del gobierno británico establecer los términos y la fecha para invocar el artículo 50 del Tratado de Lisboa.