La nigeriana Ngozi Okonjo Iweala debería, salvo sorpresa, ser nombrada el lunes 15 de febrero primera mujer y primera africana al frente de la Organización Mundial del Comercio (OMC), después de haber recibido el tan esperado apoyo de la administración del nuevo presidente de Estados Unidos Joe Biden.

Después de varios meses de parálisis, la administración Biden levantó el 5 de febrero el principal obstáculo para el nombramiento de Ngozi Okonjo Iweala como presidenta de la OMC, aportando "su apoyo sostenido" a la candidatura de la nigeriana.

Unas horas antes, la única otra candidata que seguía en liza, la ministra surcoreana de Comercio, Yoo Myung Hee, había anunciado su retirada después de haber consultado a Estados Unidos que, bajo el gobierno de Donald Trump, era su principal apoyo.

El proceso de designación de un sucesor del brasileño Roberto Azevedo, que dejó su puesto un año antes de que terminara su mandato por razones familiares, se encontraba estancado desde fines del año pasado.

El comité de sucesión de la OMC anunció el 28 de octubre que la candidata más idónea para el consenso era la nigeriana.

Pero Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, le había bloqueado el camino, prefiriendo a Yoo, argumentando que tenía más experiencia.