Washington, DC. La fuerza perdida por la actividad económica mexicana no se repondrá a partir de Estados Unidos.

México tendrá que demostrar que sí hay seguridad jurídica para las inversiones privadas de largo plazo y que tiene la intención y el objetivo de respetar los contratos de manera permanente. Tendrán que dar un mensaje contrario a lo que han hecho hasta ahora, y ratificarlo con hechos, advierte el director de Economía para América Latina y Riesgo País en la consultoría global de negocios IHS Markit, Rafael Amiel.

A escasas horas de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) presente sus expectativas globales actualizadas en el Panorama Económico Mundial, el estratega considera que el organismo fue “prudente” en el recorte que aplicó en la tasa de crecimiento esperada para México, que dejó en 0.4 por ciento.

“Depende de los modelos económicos que se utilizan para hacer la estimación. Era claramente imposible lograr una tasa de 0.9% para el 2019, como tenía estimado el FMI anteriormente, pero el fondo suele ser más conservador con los miembros que no son sus deudores”, declaró.

Entrevistado por El Economista, indica que IHS Markit revisará a la baja su pronóstico, que actualmente está en 0.3% y accede a anticipar que este recorte fluctuará en un rango que va de -2 a 0.3 por ciento.

Entre el estancamiento económico y una contracción, hay una diferencia mínima, refiere. La caída y desaceleración de sectores clave como la inversión, la construcción, el consumo doméstico, incluso las manufacturas, más la curva de aprendizaje persistente en el manejo del gasto público y los recortes presupuestales son factores que han pesado de forma importante en esta desaceleración de la economía, aseveró.

T-MEC, esperanza sin fuerza

La expectativa del estratega para el año entrante no es mucho mejor. Anticipa que el PIB podría registrar un moderado avance de 1.2% para el 2020, una recuperación basada en un manejo presupuestal más expedito.

Sin embargo, considera que no se cuenta con el equipo de las administraciones federal, estatal y municipal para anticipar un mejor gasto fiscal en el que se puedan fincar altas expectativas.

Descarta que la eventual ratificación del acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá tenga la fuerza para atraer por sí sola capitales productivos de largo plazo, y que el 2020 sea un momento oportuno para su ratificación en Estados Unidos. “Estarán en plena campaña electoral y la ratificación del T-MEC tendrá entonces tintes políticos. Yo no apostaría a que los demócratas quieran darle este punto al presidente que busca la reelección”, comentó.

Si alguien tiene que estimular la economía mexicana, tiene que ser quien la desaceleró y, claramente, está en México el origen, expuso.

EU aplazará recesión

Acerca del panorama económico de Estados Unidos, el principal socio comercial de México, el estratega de IHS considera que hay 35% de probabilidad de que Estados Unidos caiga en recesión.