El gobierno entrante de Andrés Manuel López Obrador tendrá el reto de implementar una reforma fiscal que sea justa y equitativa para los contribuyentes, además de mantener el atractivo y la competitividad del país.

De acuerdo con el plan económico de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), no se subirán ni se crearán nuevos impuestos; sin embargo, especialistas indican que ello no impide al nuevo mandatario implementar una nueva reforma fiscal.

“El gran reto que tiene el siguiente gobierno, en particular el próximo secretario de Hacienda, será llevar a cabo una reforma fiscal adecuada (...) López Obrador considera que no es necesario subir impuestos, lo cual es correcto, pero sí se deben hacer adecuaciones a la ley”, indicó Herbert Bettinger, especialista fiscal.

Explicó que la importancia de implementar una nueva reforma se debe a que los gobiernos anteriores sólo parcharon la ley, pero no corrigieron los problemas que presentaba, por lo cual se ha generado incertidumbre y malas prácticas, como la compraventa de facturas apócrifas así como la evasión fiscal.

Con él coincidió Manuel Baltazar Mancilla, socio director de México Fiscal, quien expresó que es importante revisar las tasas del Impuesto sobre la Renta —tanto a personas físicas como morales— así como generalizar el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Explicó que con una reforma que baje las tasas de impuestos se podrán aumentar los ingresos a los trabajadores, alentaría la inversión y ayudaría a combatir la economía informal. También se debería eliminar el impuesto sobre dividendos y regresar deducciones a las empresas.

“Se podría mejorar con una reforma que permita equilibrar los impuestos, por ejemplo, al disminuir el ISR y mejorar el sistema del IVA e IEPS, lo cual permitiría un equilibrio en la recaudación y no incumpliría con sus promesas de campaña. Si le baja el ISR al trabajador, mejoran las utilidades de las empresas reduciendo el impuesto corporativo y se elimina 10% sobre dividendos, se generarían más ingresos lo cual, a su vez, produciría más consumo”, mencionó.

Por su parte, Manuel Toledo, socio de Impuestos y Servicios Legales de Andersen Tax & Legal México, dijo que López Obrador deberá darle continuidad a lo establecido en materia tributaria con algunas adecuaciones y buscar atraer una mayor inversión, sobre todo, ante la reforma estadounidense donde se recortó la tasa del ISR corporativo a 21 por ciento.

No se afectarían ingresos

De realizar una reforma que contemple esos recortes, pero se generalice el IVA, la recaudación tributaria no se vería expuesta a pérdidas e, incluso, de implementarla bien se podrían aumentar los ingresos.

“No se vería afectada porque se ha recaudado mucho más de lo que se debe. El éxito de la recaudación ha sido contundente (...) es importante que se empiece a cobrar impuestos a aquellos que no pagan, pero también se debe cuidar no crear estímulos fiscales indebidos”, aseveró Herbert Bettinger.

No obstante, Manuel Toledo expresó la importancia de sí incrementar los ingresos tributarios, sobre todo, ante el poco margen fiscal que heredará el gobierno de izquierda.

“El gran problema en materia económica es que la mayoría de los recursos del gobierno ya están comprometidos. Se estima que sólo 1.1 billón de pesos es lo que tiene disponible AMLO para cumplir con los programas sociales que propuso”, aseveró.

Otro de los grandes retos será realizar una adecuada administración de recursos del gasto público, lo que AMLO ha dicho lo hará a través de una reingeniería del gasto.