El grupo parlamentario del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en el Senado de la República, a través de Ricardo Monreal Ávila, promueve reformar la Ley del Banco de México (Banxico) en materia de captación de divisas.

La enmienda pretende eliminar elementos que “limitan” el sano flujo de divisas y generar un esquema financiero de intercambio y circulación más adecuado.

El presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado y coordinador de Morena, plantea la necesidad de precisar en la ley que únicamente el excedente del efectivo que capten las instituciones de crédito, que no pueda ser repatriado a su país de origen, es susceptible de formar parte de la reserva internacional.

La modificación al Artículo 20 de la citada ley fortalecería la seguridad y legalidad de las transacciones en efectivo ya que únicamente los recursos captados por los bancos mexicanos, en apego a las disposiciones que previenen las operaciones con recursos de procedencia ilícita y el financiamiento al terrorismo, y que no sea posible colocarlos en el mercado interno o repatriados a Estados Unidos (EU), podrán ser comprados por el Banxico.

El cambio proyectado hace referencia a divisas en general, aunque en los Artículos transitorios se establecería que se iniciará con la compra de dólares estadounidenses y que será Banxico el que determinará ampliarla a otras divisas.

La iniciativa refiere, en la exposición de motivos, que las dos principales fuentes de dólares en efectivo a México provienen de las remesas de trabajadores migrantes mexicanos y del turismo.

Si se considera que la principal fuente de donde provienen los dólares que se captan en el sistema financiero es del dinero que envían los mexicanos que laboran en el exterior, de quienes residen o visitan la frontera y de los que visitan el país con fines turísticos es posible notar que la divisa estadounidense representa el ingreso de casi 30 millones de personas en México.

El sistema bancario, receptor final de la mayoría de los dólares captados, agrega, enfrenta una serie de problemas en su colocación final y disposición líquida de los recursos, lo que hace inviable la aceptación, manejo y administración de la divisa estadounidense e incierto porque cada vez es más difícil repatriar la divisa a EU.

Como efecto adicional, finaliza, el costo en la administración y manejo de recursos es alto, lo que repercute en el mercado financiero a través de un mayor diferencial entre el precio de compra y venta, que termina siendo pagado por el trabajador que trae su dinero y es el último beneficiario, junto con su familia, o por el pequeño comerciante que lo recibió de un turista, así como por el erario.

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