La depreciación del peso mexicano continuará conforme se desarrollen los eventos políticos domésticos y los anuncios relativos a la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), consignaron analistas de la calificadora Moody’s.

En un comentario sectorial, estrategas de la agencia observan que la profundidad del mercado doméstico mexicano de capital, y la “moderada” proporción de deuda local en manos extranjeras, son elementos que han mitigado la percepción de riesgos crediticios.

Destacaron que esta depreciación no es un factor de riesgo crediticio ni para México ni para algún otro soberano de la región, pues cuentan con importantes escudos que limitan la exposición, como son limitada proporción de deuda en manos extranjeras; bajo déficit de balanza de pagos y calendario de obligaciones cómodo.

En el análisis, titulado “Debilidad de las divisas impactaría primero en los soberanos con desequilibrios”, evidenciaron que en este momento, hay divisas latinoamericanas mucho más depreciadas que el peso mexicano.

Al corte del 3 de junio, el peso de Argentina era el que acumulaba la mayor depreciación regional, seguido por el real de Brasil, el peso Uruguay y el de Chile.

En el reporte, desarrollado por Renzo Merino, esgrimieron que el deslizamiento de las monedas regionales ha estado dirigido en gran medida por un menor flujo de capitales. Y citan cifras del Instituto Internacional de Finanzas (IIF) para evidenciar que los flujos de inversión de portafolio en los primeros cuatro meses del año, ascendieron a 6,300 millones de dólares, lo que compara desfavorablemente respecto de los 10,000 millones que en promedio ingresaron en el mismo periodo desde el 2010 al 2014.

Dólar fuerte detrás

En el análisis, Moody’s relata que un determinante de este menor flujo de capitales a la región ha sido el dólar estadounidense más fuerte. Esta fortaleza del billete verde ha sido conducida por un robusto crecimiento de aquella economía y la expectativa de que la Reserva Federal de Estados Unidos subirá sus tasas, precisaron.

“Los activos latinoamericanos son menos atractivos en la medida que el dólar se fortalece y los réditos por bonos estadounidenses aumentan”.

Particularidades por país

Adicionalmente, el analista de Moody’s detalla que hay elementos adicionales que evalúan los inversionistas para mantener o no sus recursos en un mercado y tienen que ver con las políticas estables y predecibles de las autoridades; las ganancias al capital o la ausencia de penalizaciones para capitales foráneos.

Otros factores a evaluar están en el amplio déficit de cuenta corriente, o el amplio y abultado calendario de repagos, así como la deuda gubernamental en manos de no residentes.

Reservas, la debilidad

El único elemento donde Moody’s ve un debilitamiento de México respecto a sus pares de América Latina, es en la acumulación de reservas en dólares.

Los países más fuertes en este activo son Chile, Paraguay, Argentina, Costa Rica, Colombia, y Uruguay.

Mientras México se mantiene por debajo de la media de las arcas acumuladas por los países de la región,  y lejos de donde las tenía en el 2014. Actualmente el nivel de reservas está en 173,060 millones de dólares, lejos de los 193,239 millones que reportó en el 2014.
 

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