Moody's Investors Service rebajó la nota de solvencia de Chipre a 'Ba1' desde 'Baa3', lo que equivale a un grado especulativo o 'bono basura', y le asigna una perspectiva "negativa" como consecuencia de la exposición del país a Grecia y la creciente probabilidad de que el Gobierno deba prestar más apoyo al sistema financiero chipriota.

La calificadora de riesgo justificó su decisión por el creciente riesgo de que sea necesaria una inyección de capital público en el sistema financiero de Chipre ante la significativa exposición de los bancos chipriotas a Grecia, que mantiene un "elevado riesgo de 'default' incluso tras haber completado el canje de deuda".

Aparte de su exposición a la deuda de Grecia, la presión sobre los bancos de Chipre se relaciona coon el deterioro de sus activos, ya que cuentan con una elevada proporción de préstamos al país heleno, así como a las propias dificultades macroeconómicas de Chipre.

"Según el escenario base de la agencia, que incluye las pérdidas de los bonos griegos del plan pactado con los acreedores privados y el deterioro de activos en Grecia y Chipre, los bancos necesitarían ampliar capital en más de un 20% para recuperar sus niveles de solvencia actuales", apuntó Moody's.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica

RDS