La agencia Moody's subió el martes la calificación de la deuda colombiana, convirtiéndose en la segunda en otorgar al país el codiciado grado de inversión, en una decisión que ayudará al país a endeudarse con mejores condiciones.

Además, la determinación abre las puertas a grandes inversionistas internacionales, que sin el grado de inversión tenían restricciones para llevar capitales a Colombia, lo que podría causarle un nuevo dolor de cabeza a las autoridades económicas, que tratan de frenar la apreciación del peso.

Moody's elevó la calificación a "Baa3" desde "Ba1", citando la capacidad de Colombia para enfrentar riesgos internos y externos, así como la mejora en la situación de seguridad en el país, en una decisión que ayudará a la nación a endeudarse a tasas más bajas.

A mediados de marzo, la agencia Standard and Poor's otorgó a Colombia el grado de inversión.

Después del anuncio de Moody's, el peso cerró con una alza de 1% a 1,789 unidades por dólar, en tanto que los referenciados títulos de deuda pública interna TES con vencimiento en julio del 2024 terminaron con un rendimiento del 8.12%, desde el cierre del lunes de 8.178 por ciento.

El panorama de la nueva calificación es estable, de acuerdo con Moody's, que tenía a la deuda colombiana en perspectiva positiva desde octubre de 2010.

La calificación serviría como señal al Congreso de Estados Unidos para ratificar un Tratado de Libre Comercio que firmaron los dos países, pero que aún no ha entrado en vigencia.

BENDICION DIVIDIDA

El Gobierno elevó a por lo menos un 5% su objetivo de crecimiento de la economía para este año, desde una meta previa de 4.5%, después de que el Producto Interno Bruto (PIB) se expandió en un 4.3% en el 2010, por encima de lo previsto.

En opinión de expertos, la entrada de nuevos capitales al país alentados por la confirmación del grado de inversión por parte de una segunda calificadora llevaría a una mayor alza del peso, que acumula un avance del 7.82 % en los últimos 12 meses, lo que desembocaría en nuevas medidas de intervención del Banco Central y del Gobierno para suavizarla.

"Invita a que venga más capital, eso está bien, pero la circunstancia de bonanza minera y petrolera también es un factor que contribuye a revaluar la tasa de cambio, es como una bendición dividida", dijo a Reuters Salomón Kalmanovitz, ex codirector del Banco Central y decano de la facultad de economía de la Universidad Jorge Tadeo Lozano en Bogotá.

"Presiona más a las autoridades para que tanto a nivel fiscal como a nivel monetario y cambiario tomen más acciones", agregó.

El Banco Central extendió el lunes hasta al menos el 30 de septiembre su programa de compra diaria de dólares en el mercado, un plan a través del cual ha adquirido alrededor de 2,000 millones de dólares entre enero y mayo.

A él se sumó el Gobierno con la compra de alrededor de 330 millones de dólares este mes -según analistas- con destino a un fondo de 1,200 millones para provisionar un vencimiento de deuda externa previsto para enero.

"Ahora se le vuelve a complicar la película de tasa de cambio tanto al Gobierno como al Banco Central, si el entorno internacional permite, este es un empujón adicional para que podamos volver a tomar la tendencia de apreciación", dijo Camilo Pérez, jefe de estudios económicos del Banco de Bogotá.

Colombia experimenta un auge de explotación de minerales e hidrocarburos, impulsado por la mejora en las condiciones de seguridad tras una ofensiva militar apoyada por Estados Unidos que inició en el 2002 el ex presidente Alvaro Uribe y que continúa el actual mandatario, Juan Manuel Santos, y que obligó a las guerrillas a replegarse a las selvas y montañas.

A ello se suma el mejor panorama fiscal del país. A finales de marzo, el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, consideró que el país tendría un menor déficit fiscal en el 2011 y el 2012 debido a un recaudo de impuestos mayor al previsto.

El funcionario dijo que el déficit fiscal consolidado podría cerrar el 2011 por debajo de la meta de un 3% del PIB y el 2012 disminuiría a cerca de un 1.5% del PIB, e incluso sostuvo que de producirse un sobrerrecaudo "importante" se podría reducir la emisión de deuda prevista inicialmente.

RDS