La agencia calificadora Moody’s confía en que Brasil cumplirá su meta fiscal de este año, pese al menor crecimiento económico y a una prevista alza del gasto público para financiar un aumento del salario mínimo.

Brasil cumplió el año pasado su objetivo de cerrar con un superávit presupuestario primario del 3.1% del Producto Interno Bruto, lo cual fue considerado por Moody’s como positivo para el crédito del país y como una demostración de la voluntad del Gobierno y de la capacidad para controlar el gasto público.

La meta de presupuesto es seguida de cerca por los inversores porque mide la capacidad de un país para honrar su deuda.

La semana pasada, Brasil dijo que registró un superávit primario récord de 128,710 millones de reales (73,360 millones de dólares) en el 2011, equivalente al 3.11% del PIB.

El fuerte desempeño, que incluso superó levemente la meta oficial, puso de relieve los esfuerzos del Gobierno de Dilma Rousseff para frenar dos años consecutivos de alto gasto público durante el mandato de su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva.

No obstante, los desafíos serán mayores este año. Una serie de incentivos impositivos anunciados recientemente para estimular la economía golpearán la recaudación, a lo que se suma un escenario global delicado.

Los ingresos sufrirán además el impacto de un alza programada del 14% del salario mínimo y de la necesidad de invertir en capital para preparar al país para ser sede de los Juegos Olímpicos y del Mundial de Fútbol, señaló la agencia, que califica a Brasil con "Baa2" y panorama positivo.

De ser necesario, el Gobierno analiza también implementar exenciones impositivas adicionales para asegurar que la economía crezca al menos un 4% este año, según informó Reuters el mes pasado.

"Pese a los desafíos del 2012, esperamos que las autoridades realicen ajustes al gasto o a los ingresos para mantener el superávit primario casi en línea con sus metas, reforzando los positivos antecedentes fiscales de Brasil", dijo en el informe el analista de Moody’s Mauro Leos.

El analista dijo el mes pasado que Moody’s puede revisar la calificación de Brasil hacia fines de este año, si para entonces se despeja la incertidumbre sobre el escenario internacional.

klm