Moody's cambió el panorama crediticio de Colombia a negativo desde estable, en un reflejo de los riesgos de que el choque provocado por la pandemia de coronavirus pueda dejar un impacto duradero en materia fiscal, al tiempo que mantuvo la calificación del país en "Baa2".

La agencia evaluadora de riesgos resaltó que la estabilidad en la calificación está soportada en el registro de seguimiento de políticas macroeconómicas prudentes por parte del gobierno.

La decisión de pasar a negativa la perspectiva de la calificación de Moody´s se alinea con la de Fitch y Standard & Poor's.

"Tras un fuerte deterioro de las métricas de deuda en 2020, Moody's espera que el ajuste fiscal comience en serio en 2022 con resultados supeditados a una reforma tributaria que será discutido en 2021", precisó la calificadora en un informe.

"En ausencia de una consolidación fiscal material, es poco probable que las métricas de deuda pública mejoren significativamente en el mediano plazo, lo que resulta en un perfil fiscal más débil que el de sus pares calificados con Baa2", agregó.

La cuarta economía más grande de América Latina se vio obligada a incrementar drásticamente el endeudamiento público para atender las necesidades derivadas de la crisis provocada por la pandemia de Covid-19.

El país elevó su meta de déficit fiscal a un 8.9% del PIB, desde una de 2.2% establecida antes de que estallara la pandemia, al tiempo que para 2022 el desbalance alcanzaría un 7.6% del PIB.

El gobierno colombiano estima que la economía se contraerá un 6.8% este año.

rrg