Moody’s de México afirmó las calificaciones en escala nacional y global de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Aa3.mx/Baa3, y cambió la perspectiva a estable, tras la acción similar que tomó la víspera sobre la nota del gobierno de México.

La agencia evaluadora refirió que la acción respecto de la calificación de emisor del gobierno de México refleja una disminución de los riesgos para el crecimiento por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), gracias a que los miembros del tratado han mantenido un compromiso sólido, a pesar del arduo proceso de negociación.

Asimismo, las reformas estructurales implementadas a partir de 2013 incrementaron la resistencia de la economía mexicana a los choques y contribuyeron a resultados fiscales favorables y a una disminución moderada de la deuda del sector público.

Además, la calificadora internacional de riesgo crediticio consideró que existe una baja probabilidad de que la próxima administración, a través de un fuerte cambio de política, debilite las tendencias económicas y fiscales.

Así, la acción de Moody's sobre la calificación de Pemex surgió por la estabilización de la calificación del gobierno de México.

Sin embargo, opinó que pese a que han bajado las necesidades de liquidez de Pemex en los últimos dos años por menores costos e inversiones, así como el refinanciamiento de deuda que se lleva a cabo actualmente, aún enfrenta dificultades operativas y financieras en la producción de crudo y combustible, una elevada carga fiscal e importantes vencimientos de deuda de 2018 en adelante.

De acuerdo con esto, los indicadores crediticios de Pemex permanecerán débiles y la empresa productiva continuará dependiendo de los mercados de capitales para financiar su flujo de efectivo libre negativo en los próximos años, anticipó.

Además, apuntó, a pesar de ganar una serie de bloques de petróleo en subastas recientes en México y de colocar "farm outs" de algunos activos petroleros, las asociaciones y "joint ventures" se irán materializando y generando resultados positivos, tan sólo gradualmente.

Por ende, la capacidad limitada de Pemex para invertir capital continuará afectando el desempeño de la producción de petróleo y combustible, así como también el tamaño de las reservas de la compañía en el futuro previsible, añadió.