El nuevo gobierno de Italia no tiene intención de abandonar el euro y planea centrarse en reducir los niveles de deuda, dijo el domingo el ministro de Economía, Giovanni Tria, buscando dar confianza a unos nerviosos mercados.

En su primera entrevista desde que asumió el cargo hace una semana, Tria dijo al diario Corriere della Sera que la coalición quería impulsar el crecimiento mediante la inversión y las reformas estructurales, más que a través del gasto vía déficit.

“Nuestro objetivo es impulsar el crecimiento y el empleo. No planeamos reavivar el crecimiento a través del gasto del déficit”, indicó Tria, añadiendo que presentaría nuevas previsiones económicas en septiembre.

“Éstas serán muy coherentes con el objetivo de continuar con la senda para reducir la relación  de deuda respecto al PIB”, dijo, confirmando que buscaba cumplir los actuales objetivos de reducción de la deuda para el 2018 y el 2019.

Los bonos del gobierno italiano experimentaron una presión vendedora en las últimas semanas por temores a que el nuevo Ejecutivo se embarque en un derroche de gasto que apenas se puede permitir. Los inversionistas también están preocupados de que los euroescépticos dentro de la nueva administración puedan presionar para sacar de la zona euro al fuertemente endeudado país.

Tria, un profesor de economía poco conocido que no tiene afiliación a ningún partido, dijo que la coalición se comprometió a permanecer en el bloque del euro.

“La posición del gobierno es clara y unánime. No hay duda sobre el euro”, mencionó.

La coalición está formada por el partido antisistema Movimiento 5 Estrellas y la ultraderechista Liga del Norte. Ambos pidieron en el pasado que Italia deje el euro y originalmente habían nombrado como ministro de Economía a un hombre que calificó la entrada de Italia en el euro como un “error histórico”.

El nombramiento de Paolo Savona fue rechazado por el presidente Sergio Mattarella, quien luego lo designó al frente del Ministerio de Asuntos Europeos.