El flujo migratorio interno en América Latina, particularmente el que está llegando de Venezuela, supone retos y oportunidades para las zonas de destino, admitieron especialistas del Banco Mundial.

Sin embargo, consignan que de ser bien encauzado, podría impulsar a la economía receptora.

En una de las primeras cinco horas de transmisión del Primer Econothon desarrollado por el organismo, el vicepresidente para América Latina del Banco, Axel Van Trotsenburg, admitió que este flujo genera presiones en la prestación de servicios de educación, salud, agua, atención a la primera infancia, ayuda humanitaria, servicios de empleo y fortaleza institucional.

No obstante, resaltó que en el banco cuentan con experiencia para apoyar a los receptores a fortalecer su resistencia y apoyarlos en una integración productiva y benéfica para todos.

Sin mencionar el caso mexicano de forma puntual, pues el tema migratorio se centró en la salida de venezolanos a otros países del sur, el funcionario destacó que se requiere un diálogo regional, otro nacional y uno más, de orden local, para poder integrar este flujo de migrantes a las economías receptoras.

Hasta ahora, han contado 4 millones de venezolanos que han migrado a Sudamérica, siendo Colombia y Perú el principal destino; consignó que además de otorgarles apoyo directo a los receptores con programas de asistencia financiera, les puede guiar en temas como salud, educación y apoyo para colocarse en puestos de trabajo.

Los apoyos

Más tarde, Paula Rossiasco, especialista senior de Desarrollo Social del BM, advirtió que para incrementar la resistencia de la economía receptora los países pueden apoyarse en los instrumentos del Banco Mundial para dar una respuesta multisecorial.

Explicó que en el organismo cuentan con el conocimiento para apoyar en un trabajo analítico que permita ver el impacto social, contar y dar personalidad a los migrantes en el país receptor, y otorgar apoyo financiero para responder.

Citó el caso de Colombia, a quien el organismo ha abierto una facilidad financiera que le permite acceso inmediato a recursos ante el cada vez mayor flujo de migrantes venezolanos, y detalló que podrían apoyarse en esta experiencia para los demás países.

Enfatizó que durante las 24 horas que tendría de duración el Econothon, los expertos del banco otorgarán análisis y observaciones a las regiones del mundo para fortalecer sus economías en la misión de alcanzar prosperidad.

Una mirada diferente

El arranque de la transmisión estuvo a cargo de una entrevista de 10 minutos al presidente del Banco Mundial, David Malpass. En la conversación que sostuvo con Pinelopi Goldberg, economista en jefe del organismo, dijo que confía en otorgar un rostro humano a sus métricas.

Comentó que su gestión, que recién empieza, busca favorecer al medio ambiente, propiciar educación para toda la gente y contribuir a reducir la pobreza, que sea evidente cómo estos indicadores afectan o benefician a la gente.

En la segunda sesión del día, participó la directora gerente, Kristalina Georgieva, quien condujo la discusión sobre la capacidad de adaptación al cambio climático, junto con Dena Ringols, directora de Desarrollo Humano para África para el organismo, consignó que de no atender este riesgo ambiental, podría incrementarse el número de personas viviendo en pobreza.

La funcionaria aseveró que el cambio climático está produciéndose con mayor rapidez a lo estimado. Refirió que un aumento de 2.5 grados en las temperaturas motivará un recorte de 15% en el PIB mundial, y un alza de 3 grados en la temperatura aumentará esta pérdida a 20% de la riqueza global.

De ahí el llamado que han hecho los organismos internacionales, particularmente el Banco Mundial, para eliminar subsidios a la industria energética.

Comercio, clave para crecer

En la cuarta hora participó Martín Rama, el nuevo economista en jefe para América Latina del organismo.

Ahí, explicó que las expectativas económicas mundiales han desacelerado y podrían sufrir un nuevo deterioro.

No obstante, matizó que fortalecer las relaciones comerciales entre países podría acelerar el desarrollo económico y garantizar un repunte en el desempeño de la actividad productiva.