El Banco Central Europeo (BCE) debería asegurar que cualquier programa de alivio cuantitativo en el que se embarque comparta tanto riesgo como pueda entre sus miembros, dijo Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Los mercados esperan que el BCE anuncie el jueves que comenzará a imprimir dinero para comprar bonos gubernamentales en países de la zona euro para impedir una deflación.

Mientras más eficiente sea, mientras haya más mutualización, mejor , dijo la directora gerente del FMI en una conferencia de prensa, tras ser consultada sobre la idea de que bancos centrales individuales asuman la responsabilidad por pérdidas sobre sus bonos nacionales.

Por su parte, Angela Merkel, canciller alemana, minimizó el probable impacto que tendrá en la zona euro la eventual decisión que tomará esta semana el BCE de imprimir dinero, si bien uno de sus diputados advirtió que el aumento de liquidez del BCE podría distorsionar a los mercados.

Al ser consultada sobre si describiría como la semana del destino al periodo en el que se espera que el BCE anuncie un programa de compra de bonos soberanos y que Grecia elija a un nuevo Parlamento, la canciller se mostró en desacuerdo.

No llamaría a ésta la semana del destino para el euro. Siempre he dicho que la crisis de la zona euro todavía no ha sido superada por completo. Eso pasaba la semana pasada, en las últimas semanas del 2014 y también sucede durante estas semanas , indicó en una conferencia de prensa.

Merkel sostuvo que el BCE tomará su decisión el jueves en completa independencia, pese a que el Bundesbank se opone desde hace tiempo a esta política, pues considera que el alivio cuantitativo es una puerta trasera para financiar a gobiernos irresponsables, evitando que adopten reformas y generando, además, cargas potenciales a los contribuyentes alemanes.

En tanto, François Hollande, presidente francés, dijo que la eventual decisión del BCE podría ayudar a la economía de la región, al igual que otros factores como la caída del petróleo.