Olli Rehn, miembro del consejo de gobierno del Banco Central Europeo, pidió el miércoles a los Estados miembros que aumenten la cooperación europea y a los gobiernos que tomen medidas para apoyar la economía ante la pandemia del coronavirus.

“Las dificultades causadas (por el virus) no se deben a una gestión imprudente de las finanzas de ningún país. Por lo tanto, es necesario apoyar a los países más gravemente afectados”, anunció Rehn, el jefe del banco central de Finlandia, en una conferencia de prensa.

Rehn mencionó, que el consejo de gobierno del BCE haría todo lo necesario para asegurar condiciones de financiamiento favorables.

“Continuaremos monitorizando la situación y estaremos preparados para ajustar todas nuestras medidas, según sea apropiado”, puntualizó.

Rehn señaló que parece probable que la economía mundial se contraiga, al menos, tanto como durante la crisis financiera del 2008, y de manera más abrupta.

“Más de la mitad de los miembros del Fondo Monetario Internacional se han acercado al Fondo, para obtener financiamiento de emergencia”, explicó Rehn, quien agregó que eso nunca antes había sucedido.

Dispuesto a aceptar bonos basura

El Banco Central Europeo lo tiene claro: hará todo lo que esté en su mano para mantener los diferenciales de la deuda de los distintos países, las famosas primas de riesgo, en niveles razonables para “garantizar la correcta transmisión de la política monetaria” y evitar, en definitiva, una nueva crisis de deuda.

La institución que preside Christine Lagarde consiguió calmar los ánimos con su Programa de Compras de Emergencia Pandémica, 750,000 millones de euros en adquisiciones de bonos con total flexibilidad para atajar el incremento descontrolado de los intereses de la deuda de los países periféricos.

Sin embargo, sus efectos empiezan a diluirse y la autoridad monetaria ha tomado nuevas medidas.

Los miembros del Consejo de Gobierno se han reunido en una cita extraordinaria y han anunciado que aceptarán bonos cuyo raiting pierda el grado de inversión como colateral de la banca, los llamados ángeles caídos.

La medida estará vigente hasta septiembre del 2021 y los títulos deben haber tenido una calificación crediticia de al menos “BBB-”.