México tiene que atender lo urgente, que es acelerar el crecimiento de la economía a tasas de 5%, antes de enfrascarse en cumplir con los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de la Organización para las Naciones Unidas (ONU), concuerdan el director del Instituto para el Desarrollo Industrial y Crecimiento Económico, José Luis de la Cruz, y el especialista de la Universidad Iberoamericana, Abraham Vergara.

La Agenda 2030 es un plan de acción, aprobado en septiembre pasado por los 193 países miembros de la ONU, para alcanzar 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible para los próximos 15 años, que van desde la eliminación de la pobreza hasta la producción y consumo responsable, con igualdad y cuidado del medio ambiente.

Pero existe el riesgo de que la gran mayoría de los países emergentes como México, o en vías de desarrollo como los africanos, no lo cumplan, matiza De la Cruz, pues son muchos los rezagos económicos, políticos y sociales que enfrentan.

La propia Cepal reconoce en su documento base del periodo de sesiones Horizontes 2030, la igualdad en el centro del crecimiento sostenible , que existe un alto riesgo de que los ODS 2030 se conviertan en declaraciones de intenciones, tal como sucedió con los Objetivos del Milenio, impulsados en el 2000.

Vergara reconoce que sí se han presentado avances en México, en temas de seguridad social, cruzada contra el hambre y abatimiento de pobreza. Sin embargo, no terminan de arrojar resultados positivos porque se quedan a medias. Y pone de ejemplo la reorganización administrativa del IMSS, que dejó de lado el problema de las pensiones.

Punto de arranque, en México

Esta semana, durante el 36 periodo de sesiones, la Cepal realizará una propuesta a los países de la región para alcanzar los ODS en el 2030.

Al participar en la Sesión Plenaria de la ONU cuando se aprobó la agenda, el presidente Enrique Peña Nieto, dijo que son cuatro las prioridades para el país dentro de los 17 puntos que integran los ODS.

Se trata de inclusión social y económica como eje rector de los objetivos; adoptar un concepto más amplio de pobreza, donde además de considerar el ingreso de las personas, se tome en cuenta su acceso efectivo a derechos elementales como la alimentación, educación, salud y seguridad social.

El tercero consiste en la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, y el cuarto, considerado como un instrumento clave del desarrollo sostenible, es la conservación de la biodiversidad.

De acuerdo con De la Cruz, es un objetivo importante lograr la inclusión, pero con tasas de crecimiento de 2.5%, como ha sido el promedio de los últimos 25 años, apenas se logrará tener una vida modesta para todos los que tengan empleo. Pues es claro que una economía del tamaño de México no puede generar las plazas que cada año demanda su población, lo que acota la posibilidad de alcanzar el objetivo.

De la Cruz explica que medir mejor la pobreza, no ha servido para generar políticas públicas más acertadas que permitan abatirla. Así lo muestran los datos más recientes del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, que evidencian que hay 53.3 millones de pobres en México.

Para cumplir con el tercer eje rector que permitirá a México alcanzar la Agenda 2030, que es la igualdad de género, también hay mucho que avanzar.

De acuerdo con Vergara de la Universidad Iberoamericana, en el empoderamiento de la mujer, sí se ha presentado avance y así lo muestra el balance de legisladores hombres y mujeres en funciones. Pero no así en igualdad de género, que incluye a los homosexuales.

Sobre el medio ambiente, los expertos concuerdan en que hay un lento avance en el desarrollo productivo consistente con un desarrollo sustentable. No se ha establecido una política pública que favorezca o incentive el desarrollo de maquinaria amigable con el ambiente y aceleradora de crecimiento , indicó Vergara.