Sin una estrategia que incentive un mayor crecimiento económico en México, ni una reforma fiscal que garantice ingresos públicos recurrentes para pagar las obligaciones que tiene, la calificación de México queda expuesta, advirtió el codirector soberano para América Latina de Fitch, Charles Seville.

A unas horas de conocer el Paquete Económico que propuso el gobierno de México, el analista soberano admitió que las finanzas públicas del país parecen sanas y comparan favorablemente con los emisores que tienen una calificación similar, como Chipre, Croacia, India o Panamá.

Sin embargo advirtió que también hay una importante distancia entre la recaudación de ingresos que registran sus pares de calificación, es decir los países que tienen la misma nota soberana que es “BBB-”, pues México tiene la tasa de recaudación más baja entre ellos y entre los países de América Latina.

Durante su participación en la Conferencia 2021 sobre Calificación Soberana Global, Seville advirtió que el presupuesto presentado al Congreso por el gobierno no contempla una reforma fiscal y no muestra una estrategia de largo plazo para dar un alivio al costo creciente que representa Pemex ni a las pensiones del gobierno.

El analista evidenció también que la débil gobernanza de México es otra vulnerabilidad para la calificación soberana que tiene como emisor y que le ubica apenas un nivel arriba del grado de inversión.

Charles Seville abundó sobre el caso de México y destacó que la presión en la inflación ha sido consistente durante varios meses consecutivos. Y como el banco central mexicano comenzó con los movimientos en junio, es de esperarse mayores incrementos en la tasa para moderar las expectativas.

Subrayó que en el caso de México las expectativas de inflación de mediano y largo plazos están bien ancladas, pero que hay resistencia.

Antes de su participación, la directora soberana para América Latina en Fitch, Shelly Shetty, comentó que el panorama económico para los países de la región, se complica por la presión que se está observando en los precios generales, tras el choque del Covid-19

Como es de esperarse, el aumento de la inflación está generando importantes desafíos para los bancos centrales, y muchos de ellos están respondiendo con fuertes aumentos en las tasas de interés para contrarrestarlas. Esto aún en medio de un ciclo económico débil.

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