México recuperará su nivel de producción obtenida en el 2018 hasta el año 2027, derivado de los “muy bajos” niveles de inversión registrados y la debilidad que muestra el mercado interno, consideró la American Chambers of Commerce (AmCham) México.

Tras realizar un análisis entre los socios empresariales, la AmCham previó que dado el panorama de la economía mexicana y ante la ausencia de políticas públicas enfocadas a la reactivación económica, es probable que al cierre del 2020 se registre la caída del 11% en el Producto Interno Bruto (PIB).

“El mercado mexicano sigue debilitado y nuestra expectativa es que haya una caída de más de 11% para el año completo”, aseveró Luis Foncerrada, asesor económico de la AmCham México.

Sólo un programa de reactivación que incluya un ejercicio efectivo del gasto público, acompañado por una importante inversión de las empresas podría evitar una caída de esta dimensión, acotó en la víspera de la entrega del paquete fiscal del 2021.

Hacia el cierre de agosto, y en el marco de los resultados del PIB del segundo trimestre del año presentados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) de 18.9%, Luis Foncerrada comentó que aun cuando creciera 3% la economía en el 2021 y 2% en promedio en los años siguientes, por la insuficiente inversión, la recuperación se ve lejana.

Para disminuir el impacto negativo de la economía es necesario que la inversión pública y privada crezca en proyectos dirigidos a infraestructura, consideró el especialista económico.

El gobierno federal debe fomentar la inversión privada y dirigir los recursos a los proyectos en varios estados y no sólo en los prioritarios de Andrés Manuel López Obrador.

Con la caída tan fuerte que hay en la inversión se ve difícil que podamos crecer a más del 2% anual en los siguientes años; para llegar a nivel de producto que teníamos en diciembre del 2018 tendrían que pasar siete años.

“La política de recuperación económica de Estados Unidos y las medidas contra cíclicas del Sistema de la Reserva Federal (FED) para el combate a la pandemia, que ha incluido el apoyo a familias, empresas y la creación de empleos, permitió una menor caída en la actividad económica de Estados Unidos, y una rápida recuperación, que aunque no es completa, incidió en la economía de México, ya que hubo un aumento de las exportaciones en 75% en junio respecto a mayo y ya alguna recuperación de la actividad industrial”, consideró Foncerrada.