México enfrenta el desafío de avanzar hacia un sistema coordinado de protección social que se ocupe de las necesidades de los más vulnerables, sin dejar de fortalecer los programas existentes, consideró el Banco Mundial (BM).

En un artículo, señaló que se necesitan nuevas reformas para llenar los vacíos de cobertura y continuar con el fortalecimiento y la coordinación de los programas que ya han beneficiado a muchas personas, como Oportunidades y el Seguro Popular.

Estos cambios, estimó, podrían incluir un registro único de beneficiarios de todos los programas que permita vincular los diferentes sistemas de salud del país, coordinar mejor los ya existentes y crear nuevos para atender las necesidades de poblaciones que actualmente no tienen cobertura.

"El Banco Mundial está dispuesto a respaldar al gobierno de México para hacer frente a estos desafíos con una amplia serie de servicios, incluidos conocimientos, capacidad de convocatoria y servicios financieros, todos adaptados a las necesidades y al contexto del país", destacó.

El organismo financiero internacional expuso que en las últimas dos décadas, México ha realizado importantes reformas que permitieron crear y consolidar programas de protección social que benefician a gran parte de la población, como Oportunidades o el Seguro Popular.

Estos programas protegieron a muchos de convertirse en pobres. Por ejemplo, gracias al Seguro Popular, casos de familias que caían en la pobreza por pagar un tratamiento de salud se redujeron en 15 por ciento, resaltó.

Refirió que el programa de transferencias condicionadas de efectivo Oportunidades, uno de los primeros de la región, tiene como objetivo evitar que la pobreza se transmita de una generación a otra.

Se otorga dinero en efectivo a determinadas familias pobres con la condición de que sus hijos asistan a la escuela y a controles médicos regulares, y éste ha beneficiado a cerca de 5.7 millones de familias hasta el momento.

Expuso que gracias al programa Oportunidades y al de apoyo alimentario, unos 1.7 millones de personas pudieron escapar de la extrema pobreza, de las cuales 1.2 millones viven en zonas rurales, según las cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) correspondientes a 2010.

El BM apuntó que Oportunidades contempla un modelo muy reconocido entre este tipo de programas, y muchos países están interesados en saber cómo funciona.

En tanto, aproximadamente 51.8 millones de personas están cubiertas por Seguro Popular, el seguro de salud pública que incluye a los trabajadores informales de México. Es un programa más nuevo que Oportunidades y uno de los más grandes de su tipo en el mundo.

Señaló que con el Seguro Popular los propios pacientes gastaron un 25% menos en servicios de salud y los casos de personas que cayeron en la pobreza por tener que pagar un tratamiento sanitario importante se redujeron en 15 por ciento.

Existen además muchos programas de protección social de menor tamaño que aumentaron la calidad de vida de los mexicanos, aunque todavía se puede mejorar, según análisis titulado "Protección social en México: Enormes oportunidades y un nuevo gran desafío por delante".

Las brechas de cobertura afectan a las personas mayores y los jóvenes, pero también a quienes enfrentan crisis en sus familias o comunidades, como desempleo o pérdidas después de un desastre natural.

De acuerdo a estudios del Banco Mundial, se ha avanzado mucho en la mejora de la eficiencia de estos programas, pero aún queda tarea por hacer para perfeccionar los servicios para los más necesitados.

"México debe avanzar hacia un sistema ajustado, eficiente y coordinado que aborde los problemas de los más necesitados. No puede depender sólo de programas individuales que funcionen por separado, ya que esto crea ineficiencias y brechas de cobertura", subrayó.

JSO