La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) confía que el dinamismo de la recuperación México es suficiente para mantener un crecimiento de 4% incluso el año 2011.

No obstante, el Producto terminará por desacelerarse para regresar a su ritmo natural de crecimiento de entre 2 y 2.5% anual a partir del año 2012 y así se mantendrá al menos los próximos 13 años.

Al difundir su reporte semestral sobre Perspectivas Económicas, expertos de la entidad detallan que el impulso de la recuperación mexicana han sido los inventarios de las empresas y la fuerte demanda de las exportaciones hacia Estados Unidos.

Advierten que hasta ahora la demanda interna sigue siendo átona , es decir la recuperación aún no es tan consistente como para pensar que continuará tomando fuerza.

Por ello consideran que la política monetaria tendrá que mantenerse como uno de los apoyos para la recuperación.

Sobre todo, si se confirma como esperan que la amenaza de la inflación en México seguirá acotada.

Así, puede verse que para este año, la OCDE espera que la economía mexicana alcanzará un PIB de hasta 4.5%, pronóstico que incorpora una revisión de un punto porcentual respecto del anterior.

Con estas expectativas, se alinean las proyecciones que tiene la OCDE sobre la economía mexicana con las más recientes del Fondo Monetario Internacional (FMI) y ambos siguen por arriba de las que maneja el Banco Mundial de 3.5% para 2010 y 3.6% para el 2011.

Sin bases de crecimiento

La consultoría económica de Moody’s ya había advertido hace una semana que sin ahorro, inversión, productividad y cambio tecnológico, la economía mexicana seguirá sin elementos para sostener un crecimiento consistente.

Lo mismo puede leerse en el capítulo México del Anuario Mundial de Competitividad de la Escuela de Negocios de Suiza, (IMD por su sigla en inglés), donde destacaron que el país necesita dirigir al crecimiento económico hacia el mercado interno, lo que no solo les permitirá escalar a una mejor posición en su ranking de competitividad, sino que también revolucionará la maquinaria productiva del país.

En el documento, el IMD sugirió cambios regulatorios en educación, empleo, energía y política fiscal, así como avanzar en el ambiente para hacer negocios, favoreciendo a la competencia; invertir en infraestructura pública para reducir los costos de logística entre las entidades del país y sobre todo adaptarse a las nuevas condiciones y retos del mercado mundial.

La foto internacional

Como el epicentro de la recesión mundial estuvo en la mayoría de los países OCDE, no es de extrañar que las previsiones económicas para la zona sean bajas.

Así, para el conjunto, la Organización espera un PIB promedio que se mantendrá en un rango de 2.5% a 2% del año 2012 al 2025.

Según el reporte, los signos de la recuperación económica son más favorables que a finales del año 2009. Europa se queda a la cola de la OCDE por la desconfianza sobre sus finanzas públicas y porque no pudo aprovechar el la fuerza de los países emergentes, como sí lo hicieron Estados Unidos y Japón.

Así, para este año, las economías de la zona OCDE podrán registrar un PIB promedio de 2.7%, que es ocho décimas más de lo esperado en noviembre, y en 2011 conseguirán un Producto promedio de 2.8 por ciento.

Esto en un escenario de expansión mundial de 4.75% para ambos años.

ymorales@eleconomista.com.mx

RDS