La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) firmaron un acuerdo de colaboración a fin de mejorar la evaluación, seguimiento y transparencia de la información sobre el impacto que tiene la inversión pública para la infancia y adolescencia en el país.

El titular de la SHCP, Ernesto Cordero, informó que México invierte una tercera parte del gasto programable en la infancia y adolescencia, cantidad que aunque es aceptable, probablemente no es suficiente porque "en ese tema nunca serán suficientes los recursos".

Durante la firma del acuerdo, atestiguado por la presidenta del DIF Nacional, Margarita Zavala, el funcionario opinó que es una buena noticia que el 6% del PIB se invierta en los niños y adolescentes del país.

En el acto donde Unicef también presentó el estudio "Inversión pública en la infancia y la adolescencia en México 2007-2010", Cordero Arroyo afirmó que, pese a las diversas condiciones de infraestructura de las escuelas, se ha logrado cambiar la actitud y expectativas de muchas niños y adolescentes en el país.

Ahora tiene un grado académico mayor al de sus padres y se ha logrado equiparar las oportunidades de desarrollo entre las niñas y los niños, lo que deja la satisfacción de que algo se está haciendo bien para romper el círculo transgeneracional de la pobreza.

Sostuvo que mucho de este cambio y transformación se debe al Programa Oportunidades, que da seis millones de becas para que los niños puedan ir a la escuela, el cual está bien diseñado, tiene reglas de operación, es el más evaluado del mundo, y se sabe a dónde y que resultados tienen los recursos que se invierten en él.

El secretario de Hacienda precisó que además de los recursos que se invierten en la infancia y la adolescencia en México, en los últimos 10 años también se han podido mejorar las condiciones de vida de muchos niños, sobre todo de las familias más pobres.

Expuso que la tasa de mortalidad infantil se redujo a la mitad respecto a los niveles de 1992, la desnutrición se redujo en más de la mitad desde 1988, y todos los niños que nacieron a partir de 2006 tienen cobertura de servicios médicos a través del seguro para una nueva generación.

Además, la cobertura en educación primaria se ha extendido a casi todos los niños, ahora casi siete de cada 10 jóvenes tienen acceso a educación media superior, cuando al inicio de la década ni siquiera cinco podían hacerlo, y se ha aumentado la cobertura de educación superior de forma notable.

Señaló que casi todas las dependencias federales tienen programas de atención a la infancia y adolescencia, y de ahí la importancia del acuerdo que firmó hoy la SHCP con el Unicef, ya que permitirá saber cuánto está gastado México en estos sectores, utilizando las mejores prácticas en la materia.

"Nos comprometemos a ir avanzando en esta materia, generar presupuestos transversales, pero lo más importante, nos comprometemos a que sea una prioridad en la agenda de evaluación del Estado mexicano", expresó el funcionario federal.

Abundó que aunque estas acciones se circunscriben a la parte del gobierno federal, también habrá que hacer lo que sea necesario para que los estados y municipios abriguen estas políticas de transparencia y rendición de cuentas, porque en muchos de ellos "falta mucho por hacer".

"Nosotros asumimos todas las recomendaciones que hace el Unicef por parte del gobierno federal, como Secretaría de Hacienda para ir avanzando en una mejor agenda de evaluación, de rendición de cuentas, de transparencia, y de apoyar a los estados donde hay espacios de oportunidad muy importante", añadió.

El secretario de Hacienda afirmó que si México mantiene la trayectoria de crecimiento económico que tiene, "no tengan la menor duda que seremos un país con prosperidad económica, con prosperidad social y donde todos podamos vivir mejor".

Dicha trayectoria incluye que los mexicanos tengan un mayor ingreso en un contexto de estabilidad de precios, y programas de política pública bien diseñados, donde se sepa que efectivamente se están cumpliendo los objetivos de mejorar la salud, la educación y de respetar los derechos de los niños y adolescentes, anotó.

APR