América Latina saldrá beneficiada en la segunda globalización de la economía mundial y puede situar a dos economías, Brasil y México, entre las 12 mayores del mundo, afirmó el director general del Grupo Santander, Francisco Luzón.

Al participar en el X Encuentro Santander-América Latina Iberoamérica. Nuevas y viejas ideas , en el Palacio de la Magdalena de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo (UIMP), subrayó que en la región hay cinco países, México, Brasil, Chile, Colombia y Perú, que han conseguido el grado de inversión.

Conjuntamente representan el 73% del PIB del continente, el porcentaje más alto de nuestra historia , apuntó en esta ciudad del norte de España.

Hizo hincapié en que la oportunidad sigue estando para la región, pero para aprovecharla América Latina tiene que elevar de forma significativa el nivel de su inversión en bienes de capital, en tecnología, en infraestructura y sobre todo en educación y actividad emprendedora.

Se hace imprescindible tener buenos sistemas financieros y, especialmente, muy buenos bancos que intermedien el ahorro y los asignen con seguridad y eficiencia a los usos más productivos , consideró.

El director general de Grupo Santander anotó que aunque Latinoamérica y El Caribe están conformados por 32 países soberanos, en términos demográficos y económicos el continente está concentrado en unas pocas economías, siete, con capacidad de tracción e impulso.

Estas son: México, Brasil, Argentina, Colombia, Chile, Perú y Uruguay, las cuales han sido identificadas como las siete economías de Latinoamérica Core ya que constituyen el núcleo económico, comercial y financiero de la región.

Precisó que de los 166 millones de ciudadanos que en el año 2000 vivían en la Latinoamérica Core por debajo del umbral de la pobreza, en el año 2010 se habían reducido a 139 millones de personas.

Simultáneamente, agregó, los 224 millones de personas que por nivel de ingresos pertenecían a las llamadas Clases ABC, alta, media y baja, diez años después eran 300 millones.

Recalcó que de acuerdo con las estimaciones del Banco Santander, el 63% de los latinoamericanos que vivían en los siete países de la Latinoamérica Core ya pertenecían por ingresos a las clases ABC.

Por consiguiente se puede decir con cifras en la mano que se han agotado las razones objetivas del fatalismo económico que ha perseguido al continente desde al menos finales de los años 70`s del pasado siglo , expresó.

Sin embargo, Luzón señaló que no se han acabado los retos y el primero de ellos es el de la desigualdad en la distribución de la renta, la riqueza y las oportunidades.

El segundo es el reto de unos insuficientes niveles de inversión tanto en capital físico como en capital humano, que en parte se debe a un también históricamente bajo nivel de ahorro nacional neto.

Detalló que el tercer reto es que, a pesar de tener buenos sistemas bancarios que se han ido construyendo a lo largo de las dos últimas décadas, Latinoamérica sufre de un insuficiente y poco equilibrado desarrollo de sus sistemas financieros nacionales.

RDS