Si bien prevalecen favorables condiciones económicas y un panorama positivo para los ingresos ante precios altos del petróleo, aún no está resuelta la inestabilidad financiera internacional que pondrá en evidencia fallas como el sobreendeudamiento estatal, lo que podría poner bajo alerta las finanzas públicas del país, se advierte en un documento de trabajo del Centro de Estudios Sociales y de la Opinión Pública de la Cámara de Diputados.

Se pone de relieve que el panorama externo e interno quizá haya mejorado, ya que la economía nacional reporta desde finales del 2010 los mejores ritmos del presente sexenio.

En tanto que destaca que el crudo mantiene presiones a la alza por situaciones geopolíticas en el Medio Oriente y África del Norte que auguran indirectamente un ascenso en favor de transferencias federales.

Pero como no se ha solucionado la crisis internacional, se debe poner atención a los controles de riesgos como el sobreendeudamiento público, dijo Gabriel Fernández, investigador del Centro.

En ese contexto, aseguró que hay retos a enfrentar en el manejo de deuda subnacional soberana; no obstante, las modificaciones que se han hecho desde hace 16 años tras el rescate generalizado de ese tipo de deuda.

PROPUESTAS LEGISLATIVAS

En el documento se hace mención a la existencia de varias iniciativas que se han presentado en el Congreso de la Unión encaminadas a modificar las leyes sobre deuda para los niveles subnacionales.

En general comentó que todas están promoviendo homologación, transparencia, rendición de cuentas, ejercicio, destino y resultados obtenidos de la aplicación de los fondos.

En ciertos casos, mencionó, se busca una mayor vigilancia a través de la definición del gasto, su registro, sanciones y suspensión.

Otras propuestas pretenden limitar la capacidad de endeudamiento de los estados y el Distrito Federal, con el fin de evitar el incumplimiento de pago, renegociar pasivos en condiciones desfavorables que elevarían el costo financiero, reducción en las notas crediticias y su perspectiva por parte de las calificadoras.

También para adoptar una cultura de pago puntual y que no se afecten programas de inversión o gasto por ajustes fiscales necesarios.

En otras se plantea darle autonomía al Distrito Federal sobre sus políticas de endeudamiento, consolidar sus propios recursos con el fin de cubrir deuda directa e indirecta así como los intereses.

Además refirió que hay estudios con recomendaciones como los que ha hecho el Banco Mundial, pero reitera que el punto de partida está necesariamente en un marco jurídico que considere la autonomía de los estados federados sin poner en riesgo la estabilidad macroeconómica del país.

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