Washington, DC. el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó que para el cierre del 2018, el último de la administración del presidente Enrique Peña Nieto, la economía mexicana tendrá una expansión de 2.3%; mientras que para el 2019 será de 3%, es decir, no hizo cambios respecto a las estimaciones de enero, según se muestra en su reporte anual del Panorama Económico Mundial (WEO, por su sigla en inglés).

En entrevista, Gian Maria Milesi-Ferretti, subdirector del departamento de estudios del FMI, explica que este avance se dará principalmente por el efecto que tendrá la reforma fiscal en Estados Unidos (EU) sobre su economía, pues le permitirá tener una expansión de 2.9% en el 2018, lo cual influirá en la economía mexicana.

Comentó que si bien existen factores de incertidumbre como la renegociación del Tratado Libre de Comercio de América del Norte (TLCAN) y las elecciones presidenciales, el marco macroeconómico del país se encuentra estable y bien manejado.

“En este último año y medio, México ha tenido verdaderamente mala suerte, en el sentido de que ha tenido un presidente estadounidense que desde la campaña estuvo en contra del TLCAN, pero desde el punto de vista macro, las exportaciones y el consumo de México han ido muy bien”.

Luego de presentar el informe WEO en las Reuniones de Primavera del FMI y del Banco Mundial (BM), reconoció que la economía mexicana no ha brillado como se esperaba debido a que las reformas estructurales que se aprobaron a inicios del sexenio tardarán en dar efectos.

“Las reformas requieren tiempo, puede ser que los beneficios que se esperaban, por ejemplo en la reforma energética, hayan sido opacados por la caída en los precios del petróleo, pero hay que darles tiempo”, acotó.

Mencionó que, por ahora, México debe concentrarse en mejorar su marco institucional del sistema penal para combatir la corrupción y mejorar el Estado de Derecho.

Para Daniel Végh, economista en jefe de Latinoamérica y el Caribe en el BM, la economía mexicana crecerá 2.3% en el 2018, pero para el 2019 estima una expansión de 2.5%,  menor a la estimación  del FMI.

“El sector energético, educacional y los cambios en el sistema anticorrupción ayudan a mejorar la expectativa del país pero, como toda reforma, no es como encender un fósforo, porque llevan tiempo. Las reformas pueden encontrarse con obstáculos, así que todo va a depender de la incertidumbre política”.

TLCAN LLEGARÁ A BUEN PUERTO

Los representantes del FMI y el BM coincidieron en que la renegociación del TLCAN ya no representa un mayor riesgo como se observaba hace un año, pues consideran que México está bien parado y que logrará un buen acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá.

“México logrará un acuerdo positivo del TLCAN, pues se mantiene con una postura de modernizar el tratado trilateral y de no poner barreras entre economías que están bien integradas” aseguró Milesi-Ferretti.

Indicó que el fortalecimiento del mercado interno debe ir acompañado de un aseguramiento de que se tendrá un nivel de competencia adecuado.

“Creo que las reformas van encaminadas a esa dirección de ayudar a abrir el acceso a los mercados, como es el caso de la reforma en telecomunicaciones (...)”, agregó.

Végh expresó que las negociaciones del TLCAN llegarán a buen puerto, pues han culminado con éxitos en cuatro de los 10 capítulos de negociación; además, expone que Estados Unidos ha reducido sus amenazas de salirse del acuerdo.

“EU está más abierto a negociar, me parece que van a llegar a un acuerdo en que las tres partes estén satisfechas. Creo que la probabilidad de que EU se retire ha reducido con respecto a lo que vimos a inicios del 2017”.

Agregó que a México le ha dado mucho poder de negociación el hecho de que, desde el primer día en que Donald Trump empujó la tendencia proteccionista, dijeron: “vamos a negociar, pero mientras tanto vamos a hacer el Acuerdo Transpacífico TPP 11  y se fue acercando a los mercados asiáticos y a la Unión Europea”.

LATAM SE RECUPERARÁ

El FMI indica que para la región de Latinoamérica y el Caribe se espera tener una recuperación como efecto de que Brasil saldrá de la recesión en la que se encontraba.

Para el 2018, la región crecerá 2%, esto es 0.1  puntos porcentuales más a lo estimado en enero, mientras que para el 2019, la región proyectará una expansión de 2.8%, es decir, 0.2 puntos porcentuales más a lo que esperaba en el primer mes del año.

“Luego de una profunda recesión en 2015-2016, la economía de Brasil volvió al crecimiento en el 2017 (1%) y se espera que mejore a 2.3% en el 2018 y en 2.5% en el 2019, impulsado por un sector privado más fuerte, así como un mayor dinamismo en el consumo y la inversión”.

ECONOMÍA GLOBAL

La economía global deberá expandirse 3.9% en el 2018 y el 2019 empujada por Estados Unidos y la zona euro, un escenario opacado por la probabilidad de tensiones comerciales y la desaceleración en China.

De acuerdo con el FMI, la economía global cerró el 2017 con un PIB de 3.8%, un desempeño que la entidad financiera destacó como el más sólido desde el 2011.

En su informe, el FMI expresó su confianza en que las economías avanzadas crecerán “más rápido que su potencial” en el 2018 y el 2019.

En el caso de China, el FMI llamó la atención a la clara decisión de pisar el freno. El gigante asiático creció 6.9% el año pasado, y para el 2018 se proyecta un PIB de 6.6%, que podría desacelerarse a 6.4% en el 2019.

También revisó ligeramente al alza sus previsiones de crecimiento para la zona euro en el 2018; ahora apunta a un crecimiento de 2.4% para el 2018 (dos décimas más que en su previsión de enero) y de 2.0% en el 2019. (Con información de AFP)