Bruselas.- México, presidente del grupo de las 20 mayores economías mundiales (G-20) desde enero, expresó hoy aquí su confianza en que será posible convencer a Estados Unidos de aumentar su contribución para el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El país norteamericano es el mayor opositor a incrementar las cuotas al FMI, idea impulsada por la Unión Europea (UE) en el marco de su estrategia contra la crisis para fortalecer la protección a España e Italia.

Durante la crisis de 2008, cuando se requirió que el G-20 apoyara y fortaleciera los recursos de instituciones como el fondo, Estados Unidos lo hizo de manera muy importante , declaró el representante especial de la presidencia mexicana del G-20, Roberto Marino.

Nuestra impresión es que va a seguir el espíritu de cooperación en el actual contexto de la crisis financiera en el continente europeo, agregó el funcionario mexicano.

Marino realiza una visita de dos días a Bruselas para reunirse con funcionarios europeos y participar en una mesa redonda sobre el potencial de la economía verde en la recuperación económica, organizada por el grupo de presión Friends of Europe.

Con base en sus recientes consultas, el funcionario mexicano expresó que el gobierno estadunidense ve el fortalecimiento de los recursos del FMI para la crisis como un proceso en varias etapas .

No es que (los estadunidenses) se opongan por principio. Pero primero los europeos juntan todo su arsenal para apoyar a sus países, luego la comunidad internacional complementa esos recursos con lo que sea necesario , explicó.

El representante mexicano evitó valorar si las últimas medidas acordadas por los líderes europeos, como el nuevo pacto fiscal cerrado anoche por 25 países de la mancomunidad, son suficientes para que el G-20 decida contribuir.

(Si son suficientes) lo vamos a saber en las próximas semanas, cuando veremos la reacción de los mercados. Esos pasos van en la dirección correcta para dar confianza a los mercados y obligar a los países comprometidos a seguir políticas macroeconómicas más responsables , dijo.

Marino señaló que el objetivo del G-20 es promover un crecimiento económico sostenido, balanceado y fuerte , por lo cual confía que el grupo va a tomar todas las acciones necesarias para ayudar a la UE a solucionar sus problemas.

Ese es el espíritu de diálogo del G-20: cómo podemos no sólo buscar nuestro beneficio propio, sino asegurarnos que, a través de nuestras acciones, la economía mundial en su conjunto crezca y avance , aseguró.

El funcionario por otra parte descartó que se siga debatiendo sobre la propuesta europea de crear una tasa sobre las transacciones financieras a nivel global.

Ese es un tema impulsado por la presidencia francesa del G-20, pero que no ha logrado un consenso. Es uno de los temas que tienen periodos de gestación de muchos años. Nada impide que vuelva a ser debatido. Las cosas cambian, las fuerzas políticas cambian, los gobiernos cambian , analizó.

RDS