La autorización en el aumento en la cuota de México al Fondo Monetario Internacional (FMI) por el Senado de la República generó opiniones encontradas entre expertos. Para unos, blinda la economía del país en tiempos de crisis y de volatilidad; para otros, el aporte no beneficia en nada a la población.

A finales del 2011 el gobierno federal propuso aumentar su aporte al FMI a poco más de 14,000 millones de dólares, 145% más de lo que aporta actualmente, contribución que incrementa su poder de participación de 1.52 a 1.87 por ciento.

Gabriel Pérez del Peral, investigador de la Universidad Panamericana, dijo que en situaciones de crisis como la actual es trascendental que México blinde su economía y aumente su poder de participación ante el Fondo, pues es importante saber moverse en la arquitectura de las finanzas internacionales.

México está moviendo las piezas bien. Le conviene hacer ese aumento porque así asegura mayores líneas de crédito, blindar la economía, fortalecer el tipo de cambio y la balanza de pagos, lo que le servirá en caso que la crisis llegue al país , explicó Del Peral.

En este momento, naciones emergentes como China, Brasil y México estudian la posibilidad de aumentar sus bonos al FMI, lo que beneficia sus propias economías, ya que con el aporte crean un blindaje económico , dijo Alicia Armenta, catedrática del Tecnológico de Monterrey.

No se debe satanizar el hecho de incrementar recursos al FMI, al contrario, se crea una imagen sólida del país y se genera mayor confianza ante los ojos internacionales , insistió Alicia Armenta.

Para Arturo Huerta, jefe de la División de Estudios de Posgrado de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México, el aporte de más de 14,000 millones de dólares es desmedido y no beneficia en nada a los ciudadanos.

El gobierno está más preocupado por canalizar mayores recursos al FMI para que éste siga inyectando dinero a los mercados financieros, que por los verdaderos problemas económicos que tiene el país, como la falta de empleo y los altos niveles de pobreza , acusó Arturo Huerta.

Y fue más allá: De nada sirve que aumente el poder de participación de México si no cuestiona ni propone nada en beneficio de las economías del mundo, como ya lo hicieron China y Brasil .

SÓLO 20% DE MIEMBROS APRUEBA AUMENTAR CUOTA

Lo cierto es que tras la afirmativa del Congreso para que el país aumente su cuota ante el FMI, México se convierte en el miembro número 54 de los 187 que han aprobado la reforma de cuotas del organismo.

Es decir, sólo una tercera parte del total de los integrantes cuenta con la venia de sus parlamentos para votar en favor del aumento de las cuotas que dotarán al Fondo de los recursos necesarios para apoyar a los miembros en problemas.

De acuerdo con información del departamento legal y el financiero del FMI, para que sea efectiva la reforma, se requiere la aprobación de los miembros que cuentan con 70% de las cuotas.

Tal como están hasta ahora los números, los integrantes dispuestos a que se eleve su membresía ante el Fondo apenas suman 36.96% de las cuotas.

El sistema de representación mantenido por el Fondo hasta ahora refleja la geografía económica resultante de la Segunda Guerra Mundial. Es decir, no expresa la mayor participación que hoy tienen las economías emergentes.