Debido a que todavía estamos en la cola de la crisis por la incertidumbre en Europa, es necesario que el candidato ganador de las elecciones presidenciales en México lleve a cabo las reformas estructurales que se requieren en materia laboral, fiscal y educativa, dijo el director del centro de la OCDE en México para América Latina, José Antonio Ardavín.

En el marco de la presentación del estudio sobre gastos fiscales, estableció que si bien en estos momentos el proceso electoral no representa un riesgo y México ha avanzado, no se podrá crecer a una tasa de 6% sin los cambios de fondo. Ojalá que en este periodo de transición y después en el nuevo gobierno se ponga el dedo en estas reformas, porque permitirían darle un empujón más a una economía que tiene bien su manejo macroeconómico, pero que en productividad podría estar mejor , comentó.

TRANSICIÓN ORDENADA

Sobre las acusaciones del secretario de Economía, Bruno Ferrari, en cuanto al alto costo de los intereses de la deuda externa por culpa de los malos manejos de administraciones pasadas y políticos ladrones , afirmó que México ha hecho bien la tarea y tiene un buen manejo de la deuda para reducirla.

Lo que vemos, consideró, es parte de las elecciones, como sucedió en Francia.

México ha pasado por transiciones ordenadas durante los cambios de gobierno, por lo que no es un factor de riesgo, destacó. México ha avanzado mucho en ese tema .

Ardavín consideró que el entorno global sigue inestable, por lo que se debe actuar con cautela, pero no olvidarnos de darle continuidad a las reformas. Adelantó que dentro de poco la OCDE presentará en París la estrategia de habilidades, en la cual el foco principal es que ante un mundo cambiante, se requiere que la gente se actualice y capacite en el trabajo. El material será una herramienta clave para países como el nuestro, que tiene una importante población de jóvenes.

leonor.flores@eleconomista.mx